No son pocos los clubes de Primera que cuentan al menos con algún jugador de experiencia en sus filas para el 2026, digamos de 35 años para arriba. Listos para el retiro o aportes fundamentales.
Sin duda son varios los factores que influyen para que un futbolista opte por un camino u otro: la calidad del entrenamiento, la disposición mental y biológica, el volumen de competencia por temporada (que este año aumentará), cantidad y tipo de lesiones que haya tenido, el uso del tiempo libre (descanso), el control del estrés y alimentación son factores relevantes para mantenerse en la alta competencia.
Varios han demostrado que el tiempo no los ha dañado, porque ante el evidente y comprensible desgaste físico, han sumado otros factores en beneficio del colectivo como la experiencia.
Joaquín Larrivey(41) fue el pilar en el ascenso de Concepción con sus goles, pero su ascendiente con el equipo siempre va más allá y su eventual rival del clásico que se viene, Osvaldo González con sus 41 años fue el estandarte atrás en el Campanil.
El incombustible Zampedri, que no se aburre de anotar y la personalidad de Medel en menor medida en la UC, el silencio dominante de Charles en la U, un indiscutido líder azul, la cabellera policromática del Mono Sánchez no distrae con la trascendencia en el campeón Coquimbo, que tuvo que bregar para retenerlo, porque en el puerto saben que su figura en el equipo va más allá de atajar. Vidal puede terminar fusilado en los partidos con Colo Colo, pero lo que no corre lo habla y dialoga dentro de la cancha. Edu Vargas puede estar ausente 89 minutos pero un descuido… y a cobrar. y otros más.
Es cierto que la competencia nacional además ayuda a que muchos no requieran de una condición física como otrora. Ahora ellos pasan a la categoría de “técnico dentro de la cancha”, ordenan al equipo, porque se desempeñan mejor tácticamente, son referentes para los jóvenes y ellos a la vez son educadores para el que empieza a hacer carrera en el fútbol. Hay jugadores que, entre más grandes o expertos, se anticipan a la jugada y leen mejor el juego, porque su participación con el colectivo ahora es con el apoyo de su experiencia y no tanto con su despliegue físico. El próximo año empieza un nuevo desafío para varios de estos incombustibles el fútbol chileno.