Erling Haaland volvió a ser decisivo. El delantero noruego firmó un doblete en la victoria del Manchester City por 2-0 ante el Everton y confirmó su estatus como la figura más determinante de la Premier League. En un encuentro que se le complicó más de la cuenta al conjunto de Pep Guardiola, el atacante apareció en el segundo tiempo para destrabar el marcador y guiar a los “citizens” a un triunfo vital en su carrera por el título.
El City había mostrado algunas dudas en la primera mitad, con un Everton bien plantado en defensa y capaz de contener el circuito ofensivo de los locales. Sin embargo, en el complemento apareció la potencia y el instinto de Haaland. A los 58 minutos abrió la cuenta con un cabezazo imparable y apenas cinco minutos más tarde repitió con un zurdazo rasante que dejó sin opciones al arquero rival. En cuestión de instantes, el noruego resolvió un partido que amenazaba con volverse cuesta arriba.
Con esta actuación, Haaland alcanzó los 23 goles y 3 asistencias en 13 partidos disputados entre club y selección, cifras que confirman su momento arrollador. Más allá de su capacidad goleadora, el atacante demuestra una madurez creciente: sabe cuándo acelerar, cómo arrastrar marcas y en qué instante aparecer. Su influencia en el juego del City es total, y cuando él está encendido, el equipo de Guardiola se vuelve prácticamente imparable.
La victoria le permite al Manchester City alcanzar el liderato de la Premier junto al Arsenal, recuperando confianza tras algunas semanas irregulares. Pero, más allá de los números, lo que queda es la sensación de que Haaland ha recuperado su versión más temible. Su presencia transforma al City en un equipo distinto, capaz de romper partidos en segundos. Y mientras el noruego mantenga este nivel, el actual campeón inglés seguirá siendo el principal candidato a reinar una vez más en Inglaterra.