Foto:El Rancagüino
El equipo dirigido por Carlos Encinas ya venía con una ventaja de 3 a1 a su favor sobre los rancagüinos, que tenían la misión de al menos ganar por dos goles. Pese a la intensidad del local en en los primeros minutos la apertura de la cuenta llegó a los 25 minutos tras una mala la salida del cuadro local, que fue aprovechada por el ataque de la visita, que armó una rápida jugada colectiva y que concluyó con un remate de Álvaro López para decretar el 0-1.
En el complemento Rancagua reclamó un penal que no fue cobrado y provocó la expulsión de Leiton a los 74’ y el descalabro se complemento con una fuerte entrada de Nicolás Ibarra que vio la segunda tarjeta roja del partido para los locales que perdían así todas las opciones de amagar el triunfo de Lautaro.
A los 89 minutos, el descontrol de ambos equipos en la cancha terminó con empujones, agresiones entre ambos planteles que no pudieron ser controlados por el árbitro del encuentro. La violencia escaló a las tribunas para así dar por finalizado el partido sin terminar en los 90’ regulares.