Si no fuera por el discutible criterio del fair play que aplicó la FIFA, Chile ni siquiera entraba como mejor tercero a octavos en el Mundial Sub 20

Las tres tarjetas amarillas que el italiano Mariani le sacó a Egipto en el segundo tiempo contra Chile (Khedr, Wahid y Samy) terminaron provocando un "efecto mariposa" insólito. Por el nuevo sistema de definición de grupos, la FIFA determinó que el criterio del juego limpio era más importante que la diferencia de gol, los goles marcados y el resultado entre los equipos que peleaban un cupo. Luego, la suma de las tarjetas puso a Chile sobre Egipto pese a haber perdido el partido con el cuadro africano.
No es poca suerte, porque si los criterios tradicionales se hubieran mantenido, la selección que dirige Nicolás Córdova con sus tres puntos (-2) hubiese quedado fuera del repechaje, ya que todos los equipos que clasificaron por este expediente lo hicieron con cuatro o más puntos: España, Corea del Sur, Nigeria y Francia.
El Grupo A que ganó Japón y en el que Chile fue segundo porque Mariani desenfundó las tarjetas sin complejos en el segundo tiempo ante Egipto, fue el único definido por Fair Play. Esta vez, al fin, no podemos hablar de que la Señora FIFA nos perjudicó.