Al tener menos tarjetas amarillas que Egipto (5-7), la selección Sub 20 puedo quedarse con el segundo lugar del Grupo A. Más calculadora no se consigue.

Debemos aplaudir el "buenismo" que ha contaminado la FIFA en los últimos años. Si alguna vez los criterios de definición fueron relacionados con el rendimiento (partido entre ellos, diferencia de gol, goles a favor), en Zurich hace un tiempo se inclinaron por un concepto algo complejo pero con mejor prensa: el "fair play". Chile perdió con Egipto e igualó en diferencia de goles. Debió quedar segundo el once norafricano según los criterios antiguos, pero como la FIFA decidió poner en el mesa las tarjetas amarillas como glosa definitoria, el cuadro de Nicolás Córdova pudo acceder al segundo lugar del grupo.
En el recuento de los tres partidos, Chile acumuló cinco tarjetas amarillas y Egipto siete. Con esto se evitó entrar en el carrusel de los mejores terceros y clasificar directamente a octavos como segundo del Grupo A. Así el martes en Valparaíso la selección se enfrentará con el segundo del Grupo C. Hoy es México, pero puede ser Marruecos, Brasil o España. La mano está pesada.