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Unión Española vivió el lado amable de no contar con VAR el viernes tras el segundo gol anotado a Curicó el que se produjo en evidente posición de adelanto por parte de Mitchel Wassenne. Los hispanos, hace algunas fechas atrás, padecieron la contra, cuando un discutido cobro de mano del defensa Alarcón (que le daba la espalda al balón) les perjudicó en contra de Cobreloa.
Ayer en el clásico del norte entre Cobreloa y Antofagasta, que definía al nuevo líder del torneo, se llenó de cuestionamientos cuando en el minuto 10’ un cabezazo de Gallegos para el CDA es sacado aparentemente tras la línea de sentencia por parte del golero naranja. En la banca antofagastina la reclamaron a tal punto que el entrenador Luis Marcoleta se ganó la tarjeta amarilla.
Dos situaciones evidentes, junto a muchas otras que no tuvieron tanta trascendencia se suscitan semana a semana en el torneo del ascenso, que sigue clamando a viva voz la presencia del VAR de manera urgente, en lo posible para la segunda parte del torneo, pero donde la ANFP no ha dado su brazo a torcer, pese al ofrecimiento por parte parte de Pablo Millas de instalar un modelo más económico en la Primera B
