El Mundial 2026 acaba de romper otra barrera histórica. Las semifinales reunirán, por primera vez desde la creación del ranking FIFA, a las cuatro selecciones que ocupaban los primeros lugares de la clasificación mundial antes del inicio del torneo: Argentina (1), España (2), Francia (3) e Inglaterra (4).
El inédito escenario es consecuencia del denominado "bracket protegido" que implementó la FIFA para este Mundial. Las cuatro mejores selecciones del ranking fueron ubicadas en diferentes cuadrantes del cuadro final, de modo que, si cumplían con los pronósticos y avanzaban como líderes de sus respectivos grupos, solo podían cruzarse a partir de las semifinales. Y así ocurrió.
De esta manera, el martes Francia se enfrentará a España, mientras que el miércoles Argentina hará lo propio frente a Inglaterra, en un cartel que reúne a cuatro de las máximas potencias del fútbol mundial y que, al menos sobre el papel, convierte a estas en las semifinales más fuertes que haya tenido una Copa del Mundo.
El antecedente más cercano se remonta a Sudáfrica 2010, aunque con una diferencia importante. En aquella edición, las cuatro mejores selecciones del ranking FIFA coincidieron en los cruces de eliminación directa, pero no todas alcanzaron las semifinales. España, segunda del ranking, eliminó a Portugal (tercera) en octavos de final, mientras que Países Bajos (cuarto) dejó en el camino a Brasil (primero) en cuartos. Nunca llegaron las cuatro juntas a la antesala de la final.
La edición de 2026 también tendrá otro ingrediente histórico. Las cuatro selecciones que siguen con vida ya saben lo que es levantar la Copa del Mundo. Argentina, España, Francia e Inglaterra forman un póker de campeones, una situación que solo se había producido en dos oportunidades: México 1970, con Brasil, Uruguay, Italia y Alemania Federal; e Italia 1990, con Argentina, Alemania Federal, Inglaterra e Italia.
Como si fuera poco, otro dato refleja el nivel de estas semifinales. Los cuatro clasificados alcanzaron esta instancia sin necesidad de recurrir al tiempo suplementario ni a una definición por penales en las rondas eliminatorias, confirmando un dominio que ahora tendrá su prueba definitiva en dos enfrentamientos que bien podrían haber sido una final anticipada.