Universidad de Chile tuvo un estreno sin sobresaltos en la Copa Chile. El cuadro azul derrotó por un categórico 4-1 a Santiago Wanderers en el Estadio Nacional y comenzó con tres puntos su participación en el Grupo D, en un partido donde fue ampliamente superior y mostró una imagen mucho más sólida que la exhibida durante gran parte del primer semestre.
El equipo dirigido de manera interina por Fabricio Coloccini, ante la ausencia de Fernando Gago, tomó el control desde el arranque y encontró la apertura de la cuenta a los 22 minutos gracias a un autogol de Christopher Valenzuela. La presión alta y la intensidad de los azules comenzaron a marcar diferencias frente a un Wanderers que tuvo dificultades para contener los avances locales.
La ventaja se amplió antes del descanso. A los 41 minutos, Maximiliano Guerrero culminó un veloz contragolpe con un potente zurdazo para establecer el 2-0 y premiar el dominio estudiantil. El delantero fue uno de los puntos más altos de una U que encontró espacios y logró hacer daño cada vez que aceleró.
El segundo tiempo comenzó con sorpresa, ya que Marcos Camarda descontó para los porteños apenas iniciado el complemento. Sin embargo, cualquier intento de reacción visitante fue rápidamente apagado por los universitarios. A los 49 minutos, Agustín Arce aprovechó las licencias defensivas de Wanderers y volvió a estirar las cifras con una gran definición para el 3-1.
Con el resultado controlado, la U administró la ventaja, realizó varias modificaciones y siguió generando ocasiones. El premio final llegó en los descuentos, cuando Ignacio Vásquez cerró la goleada con el 4-1 definitivo, desatando la celebración de los poco más de ocho mil espectadores que llegaron al Estadio Nacional.
Más allá del resultado, los azules sumaron minutos importantes para varios jóvenes del plantel y mostraron señales positivas de cara al segundo semestre. En una temporada marcada por eliminaciones tempranas y resultados irregulares, el equipo universitario necesitaba una actuación convincente y la encontró ante Wanderers, arrancando con el pie derecho una Copa Chile que aparece como uno de sus grandes objetivos del año.