Universidad de Chile sigue con atención lo que ocurre en el Estadio Nacional, recinto que pretende utilizar el próximo lunes 26 de octubre para recibir a Everton por la Liga de Primera. Sin embargo, los tres multitudinarios conciertos de BTS y las intensas precipitaciones registradas en Santiago instalaron la incertidumbre respecto de las condiciones en que se encuentra el terreno de juego.
Este lunes, el Instituto Nacional de Deportes (IND) entregó un informe oficial sobre el estado de la cancha del Coliseo Central, luego del desmontaje del escenario utilizado por la banda surcoreana. La inspección permitió identificar distintos sectores afectados, principalmente por la pérdida de coloración, acumulación de humedad y disminución de la cobertura vegetal.
Según el documento, el césped presenta zonas amarillentas y signos de decoloración, aunque estas condiciones se encuentran dentro de lo esperado para eventos de estas características. También se detectaron sectores con menor densidad de pasto, situación que el organismo relacionó directamente con la acumulación de agua producto de las precipitaciones del pasado 13 de octubre.
En cuanto a la nivelación del terreno, el IND informó que no existen hundimientos estructurales, aunque sí desniveles puntuales y menores. De acuerdo con la evaluación técnica, estas irregularidades no representan problemas de jugabilidad, un antecedente relevante considerando la preocupación por el impacto de los conciertos sobre la superficie.
Pese a estas observaciones, al interior del Estadio Nacional existe satisfacción por las condiciones en que quedó la cancha. Según pudo conocer La Hora de King Kong, quienes trabajan en el recinto consideran que el césped sufrió un deterioro menor al registrado en los escenarios de Perú y Colombia que también recibieron presentaciones de BTS, una comparación que genera tranquilidad respecto de los resultados del operativo de protección.
Sin embargo, el principal problema para Universidad de Chile podría estar relacionado con el tiempo disponible para ejecutar los trabajos de recuperación. Un nuevo sistema frontal amenaza con afectar a Santiago durante los próximos días, situación que podría retrasar las labores y complicar la entrega del estadio para el compromiso frente a Everton.
Azul Azul mantiene reservado el recinto de Ñuñoa para el encuentro del 26 de octubre. La dirigencia contempla revisar durante este lunes los avances del desmontaje y las condiciones de la superficie, aunque las precipitaciones podrían alterar los plazos inicialmente considerados.
El IND detalló que los trabajos de recuperación contemplan limpieza, oxigenación del suelo, verticorte, nivelación, siembra y fertilización. Estas intervenciones buscan restablecer las condiciones del terreno de juego, especialmente en los sectores donde se detectó una menor densidad de césped y acumulación de humedad.
El organismo también recordó que, conforme al contrato vigente, la responsabilidad de ejecutar las labores de recuperación corresponde a la productora DG Medios, mientras que el IND deberá supervisar el cumplimiento de los trabajos y verificar que se desarrollen correctamente.
En paralelo, el Estadio Nacional tiene programado el Interescolar de Atletismo para los días 23, 24 y 25 de octubre, actividad que no contempla la utilización de la cancha central. Esto permitiría continuar con las intervenciones sobre el césped, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
Por ahora, Universidad de Chile deberá esperar los resultados de los trabajos y las próximas evaluaciones técnicas para determinar si podrá recibir a Everton en el principal recinto deportivo del país. Aunque el impacto de los conciertos fue menor al que se temía inicialmente, las lluvias y los ajustados plazos de recuperación mantienen abierta la incertidumbre sobre el regreso de los azules al Estadio Nacional.