Ben Brereton deslumbró en un principio con su potencia física y frontalidad, es sin duda el más emblemático de esos chilenos- europeos que son enrolados por su experiencia y eventual mayor capacidad o calidad para algún proceso en la escuadra nacional. Pero más allá de las simpatías de la hinchada y el desaire de Gareca con Ben, quedó la sensación que el aporte futbolístico del actual jugador del Derby County fue de más a menos por Chile.
Desde Suecia la explosividad física de Miiko Albornoz llenó de ilusión por la banda derecha en Pinto Durán. Su paso estuvo marcado y acompañado por ser parte del período de la Generación Dorada (2014-2019) y pese a disputar sólo un total de 14 partidos ese interés lo llevó hasta Macul, sin mucho éxito a raíz de constantes lesiones. Hoy ni siquiera ha podido cerrar bien su carrera en algún equipo escandinavo
Nayel Mehssatou rendía muy bien por el sector derecho en el Anderlecht de Bélgica pero tras su debut por la Roja ante Corea de Sur no brilló más y pasó de ser un aporte estrella a una alternativa permanente y al final casi un jugador sin nominaciones.
Hoy en el Standard Lieja belga espera siempre un nuevo llamado desde Chile.
El portero del Swansea de Gales Lawrence Vigouroux ha sido un paciente constante esperando una nominación a la escuadra nacional.
Tras su llamado a la selección en el 2013, para el Sudamericano Sub 20 esperó cinco años más con Reinaldo Rueda. Hoy más consolidado a sus 32 años y con su sobriedad, madurez y una perseverancia a tope, parece ser el titular indiscutido en la portería chilena.
Esta vez se señala desde el seno de la Federación que los hermanos Nils y Miguel Reichmuth, volantes de 24 y 22 años, formados en el FC Zurich de Suiza, están en la mira para ser parte de la Roja en futuras nóminas.
Tal vez en la carpeta de Quilín y Juan Pinto Durán también figuran otros como Giovanni de la Vega del Scherpenzeel de países bajos, Roberto Risnaes volante del Copenhagen de Dinamarca o Jetzen López que milita en el Sporting Braga de Portugal o incluso Thomas Coloumbe que está en el Espanyol de Barcelona.