Este domingo, en el Estadio Monumental, Colo Colo y Universidad de Chile volverán a verse las caras en una nueva edición del Superclásico. Pese a algunas especulaciones que lo ponían fuera del once titular, todo indica que Fernando Ortiz mantendrá el mediocampo que le permitió encadenar tres triunfos consecutivos en el torneo, con Arturo Vidal como eje defensivo de un equipo que empieza a consolidar su funcionamiento.
El recorrido reciente de Vidal ante la U no ha sido lineal y, de hecho, refleja bien los vaivenes de su segunda etapa en el club. En 2024 disputó dos clásicos: fue titular y jugó los 90 minutos en la derrota 0-1 en el Monumental —partido que rompió una racha de 23 años sin caídas albas como local— y luego sumó 45 minutos en el empate 0-0 de la segunda rueda.
Ya en 2025 vino el triunfo 1-0 de Colo Colo en el Monumental, donde Vidal volvió a la titularidad y disputó 70 minutos, con Hugo González como entrenador interino, cumpliendo un rol más contenido en el mediocampo. Ese encuentro representó su único triunfo reciente ante los azules dentro de la cancha.
El tercer episodio fue la final de la Supercopa, ya con Fernando Ortiz en la banca en su estreno oficial. En esa derrota por 0-3, Vidal jugó los 90 minutos en lo que fue, además, el inicio de un periodo donde comenzó a perder terreno en la consideración del técnico.
En total, desde su regreso, Vidal ha disputado cuatro Superclásicos oficiales, acumulando 205 minutos, con un registro de una victoria, un empate y dos derrotas. A eso se suma el partido en que no fue considerado en 2025, reflejo de un momento en que su estatus dentro del equipo estaba en discusión.
Pero el presente es distinto. En este inicio de 2026, el propio Ortiz terminó reconfigurando su mediocampo y volvió a situar a Vidal como titular, torciéndole la mano a su propia decisión inicial. Hoy, aparece como pieza fija en el eje, con mayor continuidad y peso específico dentro del funcionamiento albo.
El dato pendiente sigue siendo el mismo: Vidal aún no ha podido marcarle a Universidad de Chile. Una estadística que contrasta con su trayectoria y que añade un componente extra a cada enfrentamiento. El Superclásico del domingo, entonces, no solo medirá el momento colectivo de Colo Colo. También pondrá a prueba la vigencia de Vidal en un escenario que históricamente define jerarquías. Esta vez, con un contexto distinto y con la oportunidad concreta de transformar su alza en un impacto real.