Unión Calera lleva más de quince fechas navegando entre el 9º y el 11º. No teme a nada, no aspira a nada. El único horizonte es el final del campeonato a comienzos de diciembre. Iquique, al contrario, lleva todo el año mirando para arriba, con el descenso mordiéndole los fundillos. Desde la segunda fecha, cuando perdieron 4-2 con Audax Italiano en La Florida, los dragones celestes están en la zona roja de la tabla.
El triunfo de Iquique en La Calera por 2-1 no cambia las cosas. El elenco nortino sigue en último lugar, aunque ahora con 18 puntos a nueve por jugar para ellos. Y La Calera se mantiene 11º, aunque puede caer al 12º, lo que en rigor carece de importancia. Mientras al cuadro dirigido por Guerrero cada partido es una lucha angustiosa por la supervivencia, los manejados por Cicotello parece que estuvieran entrenando, sin mayor compromiso. Un equipo zombi.
Abrió la cuenta el Chanchito Ramos con un tijera a los 9', igualó el joven Jordan Soto a los 29' y el triunfo fue un cabezazo de Dávila entrando por el segundo palo. Expulsaron a Fabrizio Tomarelli de La Calera en el segundo tiempo y con eso Iquique pudo aguantar el inesperado triunfo.
Puntos de oro el mismo día que se supo que Limache está muy complicado con los minutos Sub 21 y tiene que promediar 85' en los últimos cuatro duelos, comienza con la U el domingo, si no quiere ser castigado con tres puntos y 500 UF. Por ahí, el triunfo en La Calera termina siendo un "partido de seis puntos" como decían los radiales de antes. La cancha y el escritorio pueden salvar a Iquique.