El fenómeno de la baja de público en el estadio y de abonados en la televisión no sólo afecta al fútbol chileno. Acá se puede alegar que nuestra selección quedó eliminada del Mundial siendo última en la tabla o que nuestros equipos ya no son competitivos a nivel de Conmebol. Ecuador con su LigaPro está viviendo el mismo fenómenos que la ANFP a pesar de clasificar al Mundial y tener un número importante de jugadores en Europa y que sus equipos siempre rondan las semifinales de las copas (anoche Independiente del Valle quedó fuera ante Flamengo y el martes Liga de Quito frente a Palmeiras en cuartos de final de la Libertadores).
Pero este fútbol ecuatoriano exitoso que es capaz de mostrar a un William Pacho campeón de Europa con la camiseta del PSG tiene muy poco que ver con lo que ocurre en la LigaPro. En la presente temporada el promedio de público en los partidos del torneo de primera es apenas de 3.367 espectadores, un 48,5% menos que el 2015, cuando la LigaPro tenía una media de 6.542 por duelo. La cantidad de partidos que se juegan con menos de mil personas en la gradas crece fecha a fecha y para la prensa ecuatoriana es desolador ver colosos de Quito y Guayaquil, con aforos más de 40 mil asientos, con unos cientos de espectadores mientras en la cancha se desarrolla un partido de fútbol profesional.
Los equipos con peores asistencias son Manta con una media de 1.342 asistentes, Mushuc Runa con 1.338, Guayaquil City con 1.064 y Libertad 908 (Loja). Manta, por ejemplo, tiene 260.000 habitantes y su estadio Jocay alcanza las 21.000 localidades, pero la gente no se interesa por el equipo. Loja, por su lado, tiene más de 200 mil habitantes y un estadio para 15 mil espectadores, pero no llegan ni a mil en cada duelo. Mushuc Runa es de Ambato, 177 mil habitantes, con un estadio para más de 8.000 espectadores. Incluso ha jugado Copa Sudamericana con cierta regularidad, pero la gente no se interesa. Caso aparte Guayaquil City, cuando enfrentó a Libertad por la liga apenas 215 espectadores llegaron a las tribunas del Chucho Benítez. Un público que en Chile ni Cobresal en un día de semana registra, con la salvedad que Guayaquil tiene 3,6 millones de habitantes y el campamento minero de El Salvador apenas 8.000.
Ni los grandes se salvan, el poderoso Barcelona de Guayaquil (el Colo Colo ecuatoriano) promediaba hasta la fecha 28 de la LigaPro 7.786 espectadores, contra más de 33 mil que tiene el equipo chileno. Y el isidro Romero tiene un aforo de 75.000 espectadores frente a los 45 del Monumental de Macul. Apenas sobre un 10% de ocupación. Emelec aparece como el club con mayor asistencia promedio. Promedia 15.248 espectadores por partido al estadio George Capwell, que tiene capacidad para 40.000 personas. Esto representa una ocupación del 40,4 % de su escenario. El segundo es Liga de Quito, con 13.646 aficionados por encuentro en el Rodrigo Paz Delgado, con capacidad para 45.575 espectadores. Su ocupación promedio llegó al 31,5 %.
La alta tasa de criminalidad en Ecuador, que se disparó en los últimos años y el alto precio de las entradas son algunas de la razones que esgrimen los hinchas ecuatorianos para esta baja sostenida de público. Aunque nadie ha dado una explicación acabada, sólo voces de alarma.
Otro problema grave del fútbol ecuatoriano es la baja de suscriptores de Zapping, la empresa que transmite la LigaPro. En marzo de 2025 reportaba 300.000 cuentas activas y para junio de 2026 había bajado a 150.000. En poco más de un año se perdieron la mitad de los suscriptores. En Ecuador la piratería es un problema gravísimo, según la Dirección de Integridad y Antipiratería de la LigaPro, entre un 60% y 80% de quienes siguen el fútbol ecuatoriano por televisión lo hacen en sitios y aplicaciones ilegales.