La familia Schapira informó este martes su decisión de poner a la venta la totalidad de su participación accionaria en Azul Azul S.A., concesionaria que administra al Universidad de Chile. A través de un comunicado público, los accionistas señalaron que la determinación fue adoptada tras “un período prolongado de reflexión” y que responde a una profunda desilusión con la forma en que ha sido conducido el club en los últimos años.
“Ingresamos a Azul Azul con convicción, entusiasmo y un compromiso genuino con el proyecto deportivo e institucional del Club”, señala el texto, recordando que la inversión realizada fue relevante y efectuada “a un valor elevado”, con la expectativa de aportar al crecimiento y estabilidad de la institución en el largo plazo.
Sin embargo, el comunicado marca un quiebre definitivo con la actual administración. La familia apunta directamente a la gestión reciente, afirmando que “la forma en que el Club ha sido administrado en los últimos años, junto con decisiones que no compartimos y cuyos resultados han sido evidentes tanto en lo deportivo como en lo institucional, ha generado en nosotros una profunda desilusión”.
El anuncio se produce en un momento especialmente sensible para Azul Azul, sociedad que atraviesa un complejo escenario institucional y financiero, con su presidente Michael Clark enfrentando procesos y cuestionamientos que han tensionado la gobernanza de la concesionaria y han mantenido al club en una permanente incertidumbre dirigencial.
En ese contexto, los Schapira reconocen que su salida no es neutra desde el punto de vista económico. “Somos plenamente conscientes de que esta decisión implica asumir pérdidas económicas relevantes”, señalan, agregando que están dispuestos a asumirlas con tal de cerrar una etapa que califican como “una experiencia ingrata”, marcada por frustraciones, controversias y litigios prolongados.
El comunicado también deja explícito que las acciones ya se encuentran disponibles para el mercado. “Anunciamos públicamente nuestra voluntad de vender la totalidad de nuestras acciones en Azul Azul S.A., las que quedan desde ya disponibles para cualquier interesado”, indican, precisando que las condiciones serán informadas oportunamente por los canales correspondientes.
El texto cierra con un mensaje hacia el futuro del club, agradeciendo a quienes han trabajado “con honestidad y dedicación” y expresando el deseo de que Universidad de Chile pueda reencontrarse con “un proyecto serio, responsable y acorde a su historia”, en una señal que refuerza la idea de un quiebre definitivo con la actual conducción.
La familia Schapira, liderada por Daniel y Eduardo Schapira, posee una participación significativa en Azul Azul (la concesionaria de la Universidad de Chile), siendo dueños de aproximadamente el 21.4% de la propiedad, aunque han enfrentado disputas legales y financieras con otros accionistas mayoritarios como Michael Clark, incluso llegando a poner parte de sus acciones en prenda como garantía, lo que generó controversia a principios de 2025.
Comunicado completo – Familia Schapira:
Como familia Schapira, y en nuestra calidad de accionistas de Azul Azul S.A., queremos informar a la opinión pública, a los hinchas y a la comunidad vinculada al Club Universidad de Chile que, tras un período prolongado de reflexión, hemos tomado la decisión de poner a la venta la totalidad de nuestra participación accionaria en la sociedad concesionaria.
Esta determinación no ha sido fácil. Ingresamos a Azul Azul con convicción, entusiasmo y un compromiso genuino con el proyecto deportivo e institucional del Club, realizando una inversión relevante y, en su momento, a un valor elevado, con la expectativa de contribuir a su crecimiento y estabilidad en el largo plazo.
Sin embargo, la forma en que el Club ha sido administrado en los últimos años, junto con decisiones que no compartimos y cuyos resultados han sido evidentes tanto en lo deportivo como en lo institucional, ha generado en nosotros una profunda desilusión. A ello se suman los malos ratos, la frustración sostenida que esta situación nos ha hecho vivir, y las desgastantes controversias y litigios que hemos tenido que afrontar, circunstancias que nos han llevado a concluir que nuestra permanencia como accionistas ya no resulta coherente con nuestras convicciones ni expectativas iniciales.
Somos plenamente conscientes de que esta decisión implica asumir pérdidas económicas relevantes, las que estamos dispuestos a aceptar con tal de cerrar una etapa que, lejos de la ilusión con la que comenzamos, se ha transformado en una experiencia ingrata.
Por lo anterior, anunciamos públicamente nuestra voluntad de vender la totalidad de nuestras acciones en Azul Azul S.A., las que quedan desde ya disponibles para cualquier interesado, en condiciones que serán informadas oportunamente por los canales correspondientes.
Agradecemos a quienes, desde distintos roles, han trabajado con honestidad y dedicación por el Club, y manifestamos nuestro sincero deseo de que Universidad de Chile pueda reencontrarse con un proyecto serio, responsable y acorde a su historia y al profundo cariño que despierta en sus hinchas.