Ricardo Gareca, exdirector técnico de la selección chilena, abordó uno de los temas más controversiales de su breve paso por el país: la marginación de Arturo Vidal. En una reciente entrevista, el estratega argentino realizó un mea culpa sobre la situación, alejándose de los enfrentamientos mediáticos y asumiendo una postura de autocrítica que sorprendió a varios, reconociendo su parte de responsabilidad en el distanciamiento con uno de los íconos de la "Generación Dorada".
El 'Tigre' explicó que su decisión de no convocar a Vidal en un inicio se basó en la necesidad de observar nuevos talentos, especialmente considerando la avanzada edad de varios referentes. Sin embargo, admitió que, en retrospectiva, su gestión no fue la ideal. “Yo creo que Arturo... soy más responsable yo que él, mira. Porque era un jugador como para haberlo convocado antes”, señaló Gareca, lamentando la demora. El técnico argumentó que buscaba darle una oportunidad a los jugadores más jóvenes que podían ser futuros reemplazos, una estrategia que generó un quiebre inesperado con el experimentado mediocampista.
La respuesta de Vidal, manifestada principalmente a través de redes sociales y transmisiones en vivo, no se hizo esperar. El volante del Colo-Colo llegó a insinuar que el estratega favorecía a los futbolistas que militaban en la liga argentina, declarando en su momento que Gareca "solo convoca jugadores del medio argentino". Consultado sobre esta situación, el técnico fue empático y reconoció la complejidad de manejar a futbolistas en la era de las redes sociales. "Puedo entender de que él haya haya reaccionado", comentó, restándole dramatismo a la situación.
Finalmente, Gareca profundizó en su visión de liderazgo, que privilegia el diálogo y la empatía con los jugadores. Reconoció que esta es una época distinta, donde los futbolistas están expuestos constantemente a la opinión pública. "Hay que estar preparado para todo esto porque no es fácil esta época", sostuvo. Su perspectiva revela una comprensión de que en el fútbol moderno, la gestión de grupo y el carácter de los jugadores son tan cruciales como el rendimiento en la cancha.