La tensión entre Universidad Católica y la ANFP sigue aumentando. Luego de que la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana rechazara la realización del partido pendiente ante Audax Italiano, programado para el miércoles 28 de octubre, desde Quilín buscan alternativas para que el compromiso se dispute antes del clásico universitario frente a Universidad de Chile.
El encuentro debía jugarse originalmente el pasado 10 de octubre, pero fue suspendido debido a las consecuencias del aluvión que afectó a la zona precordillerana de Santiago. Posteriormente, la ANFP fijó una nueva fecha para el 28 de octubre en el Claro Arena, aunque la Delegación Presidencial volvió a rechazar su realización porque la solicitud fue presentada fuera de los plazos establecidos.
Según informó Punto Cruzado, la decisión generó una profunda molestia en la ANFP, especialmente después de que Cruzados publicara dos comunicados cuestionando la programación del organismo rector del fútbol chileno. En Quilín consideran necesario disputar el compromiso durante octubre y no están dispuestos a aceptar fácilmente una nueva postergación.
La situación ha llegado a tal punto que, de acuerdo con el mismo medio, desde la ANFP se evalúan dos alternativas: disputar el encuentro sin público para reducir las exigencias de seguridad o trasladarlo a otro estadio, lo que implicaría que Universidad Católica renunciara a ejercer su localía en el Claro Arena.
Sin embargo, Cruzados no está dispuesto a aceptar esta última posibilidad. Desde la concesionaria sostienen que ninguna de las dos suspensiones es responsabilidad del club y, por lo tanto, consideran que no corresponde asumir las consecuencias de una programación que no obtuvo la autorización de las autoridades.
El conflicto también tiene un importante componente deportivo. Universidad Católica acumula cerca de un mes sin disputar partidos oficiales y tiene programado para el 1 de noviembre el clásico universitario frente a Universidad de Chile, un compromiso determinante en la disputa por el Chile 2 y la clasificación a la Copa Libertadores.
Mientras los cruzados buscan resolver su calendario, Universidad de Chile llega con mayor continuidad competitiva y un rendimiento que ha mejorado bajo la conducción de Fernando Gago. Por eso, la posibilidad de que Católica enfrente directamente el clásico sin haber disputado antes el compromiso frente a Audax constituye otro elemento relevante en la controversia.
Por ahora, la ANFP mantiene su intención de que Católica y Audax se enfrenten el miércoles 28 de octubre, aunque las alternativas mencionadas todavía no constituyen una programación oficialmente autorizada. El organismo deberá encontrar una fórmula que cumpla con las exigencias de seguridad y los plazos reglamentarios, mientras Cruzados insiste en defender su localía.