La ANFP no cederá ante las presiones de Universidad Católica. El organismo desestimará el reclamo presentado por Cruzados para modificar la programación del encuentro ante Audax Italiano, correspondiente a la fecha 24 del Campeonato Nacional, manteniendo el compromiso para el miércoles 28 de octubre en el Claro Arena.
La controversia se produce en un momento especialmente delicado para el conjunto cruzado, que acumula prácticamente un mes sin disputar partidos oficiales y que enfrentará una exigente seguidilla de encuentros antes del Clásico Universitario frente a Universidad de Chile, programado para el domingo 1 de noviembre.
Precisamente, el compromiso ante los azules aparece como uno de los grandes desafíos para el equipo de Daniel Garnero. Ambos clubes mantienen una disputa directa por el segundo lugar del campeonato, que entrega el cupo de Chile 2 a la próxima Copa Libertadores, por lo que el resultado del clásico podría tener consecuencias decisivas en sus aspiraciones internacionales.
En ese escenario, la falta de ritmo competitivo representa una preocupación deportiva para Universidad Católica, especialmente considerando el buen nivel que viene exhibiendo el equipo dirigido por Fernando Gago. La posibilidad de enfrentar a la U después de una extensa inactividad y con tres compromisos concentrados en apenas ocho días añade presión a la planificación cruzada.
Sin embargo, el argumento presentado públicamente por Cruzados no apunta a cuestiones deportivas, sino al cumplimiento de la normativa. La institución cuestionó los plazos establecidos para autorizar espectáculos de fútbol profesional, invocando el artículo 28 del Reglamento de la Ley N.º 19.327, que contempla un mínimo de diez días hábiles para determinados procedimientos.
La ANFP, en cambio, considera que existen fundamentos suficientes para mantener el encuentro. El artículo 21 de las Bases del Campeonato Nacional entrega a la Gerencia de Ligas Profesionales atribuciones para determinar fechas, horarios y recintos, considerando las necesidades generales de la competencia y los compromisos establecidos con las autoridades y la televisión.
Además, la programación del compromiso fue coordinada con la Delegación Presidencial Regional Metropolitana, considerando las circunstancias excepcionales que afectan al sector de San Carlos de Apoquindo después del aluvión. Las gestiones también contemplan los compromisos con TNT Sports, cuyo acuerdo establece condiciones específicas para evitar nuevas alteraciones del calendario.
Otro elemento relevante es que Universidad Católica mantiene otros estadios inscritos para ejercer su localía. Por lo tanto, las facultades reglamentarias de la ANFP también permitían evaluar un traslado del compromiso, aunque finalmente se optó por conservar el Claro Arena como escenario.
La controversia adquiere una dimensión todavía más llamativa al revisar la postura que mantuvo Juan Tagle durante la temporada pasada. En octubre de 2025, cuando Universidad de Chile solicitó suspender el Clásico Universitario debido a su participación en las semifinales de la Copa Sudamericana, el presidente de Cruzados se opuso a modificar la programación. Frase que hoy simplemente envejeció mal para las pretenciones de Católica.
En aquella oportunidad, Tagle argumentó que una suspensión podía perjudicar el ritmo competitivo de su equipo y recordó que uno de los principales compromisos alcanzados con TNT Sports consistía precisamente en evitar la postergación de encuentros importantes. Incluso el dirigente sostuvo que no encontraba justificación para modificar el calendario y defendió la necesidad de respetar los acuerdos televisivos. También aseguró que los equipos que compiten con mayor frecuencia terminan exhibiendo un mejor rendimiento.
Un año después, el escenario se invierte. Ahora es Universidad Católica la institución que solicita modificar la programación, mientras Universidad de Chile aparece como su próximo rival en un enfrentamiento determinante para la clasificación a la Copa Libertadores.
La contradicción también alcanza los compromisos con TNT Sports. El acuerdo que establece condiciones para reprogramar partidos fue impulsado y respaldado por la propia Universidad Católica, institución que ahora cuestiona una fecha establecida bajo ese mismo marco de obligaciones.
De esta manera, la ANFP mantendrá su postura y no accederá a las alternativas propuestas por Cruzados. El encuentro ante Audax Italiano permanece fijado para el miércoles 28 de octubre a las 20:30 horas, mientras que el Clásico Universitario sigue programado para el domingo 1 de noviembre.
Así, después de un mes sin competencia en medio de sus cuestionamientos administrativos, Universidad Católica deberá afrontar una exigente recta final del campeonato. La ANFP le cerró las puertas al reclamo cruzado y, por ahora, no habrá una nueva postergación para acomodar su calendario antes de enfrentar a la U.