El LIV Golf se ha declarado oficialmente en quiebra bajo el Capítulo 11 en el Tribunal de Quiebras de los Estados Unidos para el Distrito de Nueva Jersey. ¿Qué significa esto? La declaración de bancarrota permite que LIV Golf pueda limpiar sus libros en un largo proceso de reestructuración antes de encarar su próxima etapa, popularmente conocida como LIV 2.0.
De momento, durante los próximos meses se anticipan diversos litigios entre LIV Golf y prestadores de servicios a los que se le debe dinero, entre los que se encuentran algunos de los principales jugadores de la liga. La organización reportó activos de entre 100 y 500 millones de dólares, frente a pasivos (deudas) colosales que oscilan entre 500 millones y 1,000 millones de dólares, distribuidos en hasta 5,000 acreedores
Gran parte de este dinero pendiente corresponde a contratos e incentivos de las propias superestrellas que fichó el circuito. Entre los principales acreedores de la liga aparecen Jon Rahm: US$ 7,4 millones, Bryson DeChambeau: US$ 5,8 millones, Dustin Johnson: US$ 5,5 millones y Cameron Smith: US$ 4,8 millones. A Joaquín Niemann le deberían 1.3 millones de dólares.
Las dificultades provocaron que proveedores demandaran a la liga por falta de pagos, derivando en la cancelación o postergación de torneos programados en lugares como Michigan y Luisiana. La estrategia para sobrevivir sería que los golfistas pasen a ser los propietarios mayoritarios de la liga, alineando sus intereses de forma cooperativa con la sostenibilidad del circuito; se planea un calendario de torneos más acotado, pero abriendo el cupo de competidores de 57 a 75 jugadores e implementando cortes a los 54 hoyos con clasificaciones los días lunes y los equipos de la liga se fundamentarán estrictamente en las nacionalidades de sus integrantes, buscando potenciar plazas de gran éxito de audiencia como Australia, Sudáfrica y Asia. Joaquín Niemann defiende al equipo Torque que tiene jugadores de habla castellana como él, Adam Ancer o Sebastián Muñoz.
No obstante, el porvenir del circuito sigue siendo incierto. Algunas figuras ya enfrentan presiones o acercamientos del PGA Tour para volver bajo estrictas multas y suspensiones, como es el caso de los rumores que rodean a Jon Rahm para un eventual retorno a la gira tradicional. Joaquín Niemann podría hacer algo parecido, comenzando por el DP World Tour y sumar puntos suficientes para estar de regreso en el PGA: