Desde su nombramiento en el nuevo directorio de Colo Colo hace una semana los trabajadores del Estadio Monumental han visto la figura conocida de Jaime Pizarro llegar muy temprano al recinto, instalarse en una oficina que el club le dispuso especialmente y comenzar sus labores de gerente deportivo. Daniel Morón, que en el papel figura en ese cargo y hace meses ha desaparecido de la vista de los hinchas, pasó a ser su segundo al mando. Recordemos que Morón había sido nombrado por el antiguo presidente de los albos Alfredo Stöwhing y no es del gusto de Aníbal Mosa. En 2024 quiso traer a Claudio Borghi en reemplazo de Morón, pero la noticia se filtró y Borghi no quiso involucrarse en polémicas. Lo cierto es que el ex arquero albo había quedado fuera de varias negociaciones importantes en el último tiempo, manejándolas directamente Mosa.
Jaime Pizarro, compañero por años de Morón en el camarín de Colo Colo, en menos de una semana asumió el control total del manejo del departamento técnico. Una de sus primeras acciones fue negociar con la brasileña Tatiele Silvera su renovación como entrenadora del femenino. Esta rama la manejaba hasta hace poco Enzo Piero Caszely, pero ha sido apartado paulatinamente y hoy es Pizarro quien manejará la continuidad de Silvera.
Lo mismo con Fernando Ortiz. Jaime Pizarro, con apenas seis días trabajando en el club, quiera apurar la renovación del entrenador argentino por un año más. Ha tenido, al menos, dos largas reuniones con Daniel Morón en las oficinas del Monumental para definir el plan de trabajo para el segundo semestre, las condiciones de la continuidad de Ortiz y los tres jugadores que Colo Colo quiere traer en el próximo mercado de invierno.
Todo, por supuesto, debe pasar por Aníbal Mosa quien es miembro de la comisión de fútbol del club y tiene por costumbre involucrarse, para bien o mal, en decisiones de carácter técnico.
Pizarro se ha movido en las aguas albas de un lado para otro: fue jugador entre 1982-1992, entrenador el 2002, miembro de la gerencia técnica hasta el 2013, director de Colo Colo el 2015 en el bloque Ruiz-Tagle/Leonidas Vial, testigo del propio Vial en contra de Mosa y el Club Social en la Cámara de Comercio por "pacto de accionistas". También hay una polémica más reciente: cuando le traspasó a Fernando Felicevich las negociaciones de contrato de su hijo Vicente con Colo Colo el 2021, encareciendo notablemente los montos.