Deportivo Ñublense
Tras la victoria ante Católica en San Carlos el 22 de agosto todo pintaba bien para el cuadro de Ñuble, en un minuto incluso estuvo coqueteando en la parte alta de la tabla para soñar en un lugar en copas internacionales.
Pero tras esta victoria todo se vino abajo y hace cuatro jornadas el equipo no responde, ayer sucumbió con claridad ante Everton como local por 3 a 1 lo que provocó no sólo la molestia de Ribera sino que del público asistente, que ya pide la cabeza del entrenador. El la conferencia el estratega de los Diablos Rojos tendió un manto de duda sobre su eventual continuidad al mando del equipo
“Tenemos que conversar con los dirigentes para ver cómo vamos a proseguir, porque después de cuatro derrotas consecutivas, uno como entrenador se cuestiona un montón de cosas. Noto harto desgaste en nuestros jugadores; no los veo trabajando como un grupo compacto”.
“Creo que se ha perdido la brújula en cuanto al funcionamiento. No tengo nada que decir del corazón que ponen los jugadores, pero cuando hay desconfianza y derrotas consecutivas, cuesta desde lo mental y yo, como entrenador, me cuestiono”