Cerca de 1.500 millones de espectadores potenciales perdería el Mundial debido a que India no ha comprado los derechos de transmisión. Los responsables de derechos audiovisuales de la FIFA viajaron a Delhi esta semana para intentar cerrar un acuerdo. Por el momento está todo en un punto muerto.
La semana pasada China Media Group, la empresa matriz de la cadena estatal china, cerró un acuerdo para emitir el Mundial poniendo fin al enfrentamiento sobre los derechos televisivos en ese país. La FIFA debió bajarle a los chinos de 300 a 60 millones de dólares para cerrar el trato.
India, a diferencia de China, no tiene una empresa estatal que compre los derechos de televisión, sino que es un negocio de televisoras privadas. La japonesa Sony transmitió los mundiales anteriores para el territorio indio, pero los 100 millones de dólares que pide la FIFA han espantado a muchos. La mejor oferta la hizo la alianza Reliance-Disney que ofreció 20 millones de dólares por los derechos, el 20% de lo que querían en Zurich. Infantino quedó muy abollado por la súper rebaja obligada que le anotaron en China y no quiere repetir esa mala experiencia con India.