El viernes 15, un día antes de anunciar oficialmente la suspensión de los Juegos Nacionales y un recorte de 5.700 millones de pesos en el presupuesto del Mindep, la ministra Natalia Ducó vivió un momento muy tenso con el presidente del Comité Olímpico de Chile Miguel Ángel Mujica que culminó con corte abrupto corte de una llamada telefónica.
El conflicto comenzó a generarse el jueves 14 de mayo cuando de manera sorpresiva Natalia Ducó llamó al Coch con una insólita petición personal: el fútbol, tanto masculino como femenino, debía ser incluido en la delegación chilena que participar los XIII Juegos Sudamericanos programados para Rosario, Santa Fe y Rafaela entre el 12 y 26 de septiembre. Los Odesur son los terceros juegos en importancia para el deporte chileno tras los Olímpicos y Panamericanos. La inscripción de delegaciones se cerraban el viernes 12.
Tiempo antes el Mindep se le había pedido al Coch que bajara el tope de la delegación de 500 a 435 deportistas por razones presupuestarias. Por lo que el urgente pedido de Ducó causó mucha perplejidad en el Coch. Sobre todo porque el fútbol se juega a nivel Sub 19 en hombres y Sub 20 en mujeres, además son delegaciones muy nutridas, muy caras y que puntúan bajo en las calificaciones internas del Comité Olímpico.
Le explicaron a Ducó que después del análisis técnico el fútbol no estaba considerado y que, si lo llevaban, por descarte debían bajar otro deporte colectivo ya que no había presupuesto: en este caso, el waterpolo. Se le advirtió a la ministra que, al contrario del fútbol para el cual los Odesur son una competencia extraoficial y sin importancia (no hay selección masculina Sub 19), para el waterpolo chileno esta competencia es la más relevante del año, siendo el campeonato sudamericano oficial.
También se le dijo a Natalia Ducó que conseguir las visas de deportistas en 24 horas para dos delegaciones completas de fútbol era casi imposible. La ministra contestó "No se preocupen, yo me encargo". Finalmente, le dijeron que bajar al waterpolo de los Odesur iba a ser una muy mala publicidad para el Mindep debido a que se priorizaba un deporte profesional y con grandes recursos, como el fútbol, por sobre uno amateur y solventado por clubes y jugadores.
Al día siguiente Ducó volvió a llamar al Coch señalando que tenía solucionado lo de las visas, pero lamentablemente alguien en el ministerio había filtrado que bajaban al waterpolo y se venía una polémica. Por lo mismo, exigió subir al waterpolo a los Odesur de vuelta para evitar las críticas. En el Coch le dijeron que eso rompería la austeridad presupuestaria exigida por el propio Mindep y que el sobrecosto sería de 100 millones de pesos.
Cuando le preguntaron qué evaluación técnica tenía para incluir al fútbol en los Odesur la ministra montó en cólera. El incidente culminó con el corte de llamada de Natalia Ducó a Miguel Ángel Mujica.
A Chile le dieron diez días de prórroga para definir su delegación a los Odesur 2026. En este momento no se sabe si va el fútbol o no debido a lo frágil que es el argumento "técnico" para su inclusión: "la ministra Ducó pidió que fuera". Lo que si es claro que se produjo un quiebre entre el Ministerio del Deporte y el Comité Olímpico de Chile.