Huachipato sigue en caída libre. El cuadro acerero perdió 3-1 ante Coquimbo Unido en el estadio CAP de Talcahuano y completó su tercera derrota consecutiva, una secuencia que golpea fuerte al equipo dirigido por Jaime García.
El partido se inclinó temprano para la visita. Martín Mundaca abrió la cuenta a los 5 minutos, Alejandro Azócar amplió a los 72’ y Cristián Zavala sentenció en el tiempo agregado (90+8’). El descuento de Huachipato llegó demasiado tarde, mediante un penal convertido por Lionel Altamirano a los 90+2’.
La derrota ante los piratas se suma a otros dos golpes recientes: la caída por 3-0 frente a Deportes Limache en la Liga de Primera y la eliminación en la fase clasificatoria de la Copa Libertadores tras perder 2-1 contra Carabobo.
El contraste es evidente. El último triunfo acerero fue el 2-1 frente a Palestino, justo en los días en que se concretaba la venta de Maximiliano Gutiérrez a Independiente. Desde entonces, el equipo no ha vuelto a ganar.
La salida del lateral derecho formado en Talcahuano dejó un vacío importante en el funcionamiento del equipo. Gutiérrez era una de las piezas con mayor recorrido por la banda, clave para darle profundidad y equilibrio al sistema.
La racha vuelve a instalar una discusión recurrente en el fútbol chileno: hasta qué punto las decisiones de negocio terminan condicionando lo que ocurre dentro de la cancha. La venta de Gutiérrez puede terminar siendo una operación rentable en lo económico, pero los resultados recientes dejan una pregunta abierta en Huachipato: qué pasa cuando el negocio se adelanta al fútbol.