Huachipato no encuentra el fondo. El cuadro acerero sufrió este sábado una nueva y dolorosa derrota en la Liga de Primera, luego de caer por 3-1 ante Deportes Limache en el CAP de Talcahuano, en un resultado que profundiza una crisis que ya dejó de ser solamente futbolística.
La tarde comenzó torcida desde temprano. A los 9 minutos, Sebastián Mella convirtió en propia puerta y puso en ventaja al conjunto tomatero. Huachipato intentó reaccionar, pero terminó completamente desarmado sobre el cierre del primer tiempo. A los 42', Gonzalo Sosa marcó el segundo para Limache y apenas tres minutos después Tomás Galletto, tras asistencia de Alfonso Parot, estableció el 3-0. Una ráfaga demoledora que provocó que los acereros se fueran al descanso goleados en su propio estadio.
El equipo local buscó una reacción en el complemento y encontró el descuento recién a los 79 minutos mediante Maximiliano Rodríguez. La expulsión de Daniel Escobar a los 83' dejó a Limache con diez hombres, pero ni siquiera la superioridad numérica alcanzó para cambiar la historia.
El golpe es especialmente duro porque llega apenas días después de otra actuación para el olvido. Huachipato venía de caer ante Palestino y nuevamente mostró enormes problemas defensivos, acumulando otra derrota que profundiza su preocupante presente. Y el escenario se vuelve todavía más complejo por lo que ocurre fuera de la cancha. En las últimas semanas han aparecido antecedentes sobre deudas con proveedores y cuestionamientos hacia la administración del club, mientras el rendimiento deportivo tampoco entrega señales de recuperación.
Huachipato, uno de los clubes históricamente reconocidos por su estabilidad institucional y su trabajo formativo, atraviesa así uno de sus momentos más delicados de los últimos años. Limache simplemente terminó de desnudarlo en Talcahuano: derrota, goleada en casa y una crisis que sigue creciendo.