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El miércoles pasado Cobreloa perdió la gran oportunidad de arrimarse a la punta del Ascenso al empatar sin goles frente a Antofagasta de visita. Tras el duelo el técnico César Bravo disparó munición gruesa en contra de la dirigencia minera: “Nunca voy a renunciar a mis convicciones. Si quieren tomar una decisión, que la tomen. No trabajo a través de la desconfianza y tampoco me gusta la traición”. Al día siguiente, Bravo era despedido de Cobreloa a pesar de que el equipo marcha segundo en la tabla.
Hoy el presidente del club Harry Robledo dio una rueda de prensa para calmar las agitadas aguas en la hinchada naranja. Primero y principal, el tema de la traición señalada por Bravo. “Aquí no ha habido traición de ninguna manera, de ninguna persona y menos de mi parte”, dijo a los medios y aclaró que conversó con César Bravo quién le aseguró que no se refería a nadie de la dirigencia loína. Según Robledo, el despido de Bravo fue por una evaluación de largo plazo y no por el empate en Antofagasta: “Antes de ese partido no había ninguna decisión tomada. El resultado fue uno más dentro de una campaña que fue de más a menos, pero no fue determinante”.
También habló del rumor que señalaba a Mario Salas como listo como nuevo entrenador de Cobreloa. “Si alguien afirmó que (Mario Salas) estaba listo, esa información no salió de esta directiva", enfatizó Robledo. Por lo mismo, en este momento el club no tiene reemplazante de Bravo y están buscando. Salas sería un candidato más.