Cobresal sigue sin encontrar salida a su crisis. La derrota por 1-0 ante Universidad de Concepción, en el Ester Roa Rebolledo y válida por la novena fecha de la Liga de Primera, no solo significó otro tropiezo en el torneo, sino que además marcó un hito negativo en la era de Gustavo Huerta: el equipo alcanzó los 10 partidos consecutivos sin ganar, igualando la peor racha del técnico desde que asumió en 2017.
Huerta, que tomó el mando del club en octubre de 2017, suma más de 260 partidos al frente del equipo minero y ha construido uno de los procesos más extensos del fútbol chileno. Sin embargo, el presente lo golpea con fuerza. Por segunda vez en su ciclo, alcanza esta barrera de 10 encuentros sin victorias, un registro que hasta ahora no había sido superado en toda su etapa en El Salvador.
La racha actual se construye partido a partido y con resultados que explican el momento futbolístico del equipo. El 21 de febrero igualó 1-1 ante Deportes Concepción como visitante, luego cayó 0-1 frente a La Serena el 27 de febrero. En marzo, la seguidilla negativa se profundizó con derrotas ante Audax Italiano (3-4), Palestino (2-4) y Deportes Limache (2-5), además de un empate 1-1 con Ñublense. A eso se sumaron nuevas caídas ante Universidad de Concepción (1-2) y Universidad Católica (1-3), antes de perder con Coquimbo Unido por 2-3 el 3 de abril. Finalmente, el ciclo se completa con la derrota más reciente, el 1-0 nuevamente ante Universidad de Concepción este 12 de abril.
En total, son ocho derrotas y tres empates en una secuencia que se arrastra por casi dos meses, con problemas evidentes en defensa —recibiendo múltiples goles en varios encuentros— y sin la capacidad de sostener resultados incluso cuando logra convertir. La fragilidad competitiva se repite y termina por reflejarse en la tabla.
En el torneo local, Cobresal suma 10 puntos en 9 fechas, con un registro de 3 triunfos, 1 empate y 5 derrotas, ubicándose en el 14° lugar. Un rendimiento que contrasta con campañas recientes donde el equipo se mantuvo en la parte alta y compitiendo por objetivos mayores.
El dato no es aislado. Esta racha iguala lo ocurrido entre diciembre de 2023 y abril de 2024, cuando Cobresal también alcanzó los 10 partidos sin ganar bajo la conducción de Huerta, enfrentando rivales del torneo local y competencias internacionales en un escenario muy similar al actual. Hoy, el técnico vuelve a enfrentar uno de los momentos más complejos de su extenso proceso. La derrota en el Ester Roa no solo profundiza la crisis deportiva, sino que instala una señal clara: Cobresal repite su peor registro en casi una década de ciclo y sigue sin encontrar respuestas dentro de la cancha.