Cuatro finales tenía Flamengo antes de salir a la cancha del estadio Presidente Perón. Una lejana, 1981 cuando le ganó a Cobreloa, y las otras tres recientes: 2019 campeón sobre River Plate; 2021, subcampeón ante Palmeiras y 2023, campeón frente a Paranaense. Racing, en cambio, sólo tenía una, tan antigua que suena a leyenda: cuando en 1967 derrotó a Nacional de Montevideo. Después se quedó tres veces en semifinales, pero también hay que mirar lejos para atrás (1968 y 1997). Por eso llegó tanta gente al Cilindro de Avellaneda, porque el 1-0 en contra de Maracaná era tan poca diferencia y habían pasado tantos años de no ser protagonista de la Copa Libertadores, que esta noche del 29 de octubre de 2025 se tenía que dar.
Era tal la expectativa, que el partido debió atrasarse veinte minutos debido a que el tráfico infernal de la ciudad y los miles de hinchas que rodeaban el estadio hicieron que el bus de Flamengo llegara tarde. En la primera etapa las acciones fueron parejas, Racing intentaba dominar con vértigo y los brasileños repondían con toques y paredes. Hubo un par de disparos peligrosos de Flamengo a través de Luiz Araújo y Varela, este último, obligó a Cambeses a una gran intervención. Respondió la Academia con un cabezazo de Tomas Conechny, que Rossi logró detener. Vinieron las más claras: Santiago Solari elevó desde muy buena posición para Racing y De Arrascaeta entró en diagonal, pero su remate encontró a Cambeses bien pareado. Así se fue la primera etapa, con Flamengo finalista por muy poco.
Iban diez del complemento, y el nerviosismo cundía en el estadio, cuando el ecuatoriano Gonzalo Plata respondió a una falta de Rojo pegándole un golpe de puño en la rodilla desde el suelo. El defensor argentino le sacó partido al golpe y Piero Maza expulsó al jugador de Flamengo. Casi media hora con un hombre más, Gustavo Costas mandó a Vergara para reforzar la ofensiva. Mientras que Luis Filipe sacó dos hombres de ofensiva, De Arrascaeta y Carrascal, mandando al campo a Bruno Enrique, para aprovechar su velocidad y Danilo, para reforzar la defensa. El chileno Guillermo Pulgar se ubicó como volante bien defensivo, entrando al área en múltiples ocasiones para rechazar la plaga de centros que enviaba Racing.
La pelota iba y venía por el área brasileña. Un bombardeo. A los 69' Martínez cabeceó en el segundo palo y Agustín Rossi salvó con la rodilla. Costas saltaba en la banca de rabia. Hubo una tarjeta roja borrada por el VAR a Rojo dándole más tensión a la noche. El partido se volvió áspero, cortado, donde toda la inciativa la tenía el local y Flamengo intentaba de manera desprolija meter una contra. Sólo a los 88' Balboa logró conectar otro ollazo, pero su cabezazo se fue desviado. Acto seguido Colombo la mandó sobre el travesaño desde muy buena posición. Luego Vietto remató al borde del área chica, pero le salió muy recto y Rossi desvió. Sin más argumentos que meter pelotas al área, se le fue el tiempo a la Academia. Flamengo a la final.
Mañana Palmeiras debe remotar un 3-0 en Quinto frente a Liga en la otra llave semifinal.