El máximo organismo del fútbol elogió el trabajo del comité organizador y la masiva respuesta de los hinchas durante la fase de grupos. Más de 250 mil personas asistieron a los estadios y el torneo deja infraestructura de alto nivel para el futuro del fútbol chileno.

La FIFA entregó una evaluación positiva sobre el desarrollo de la Copa del Mundo Sub 20 que se disputa en Chile, destacando tanto el nivel organizativo del certamen como el respaldo del público en las distintas sedes. Según el organismo, el país ha mostrado “una operación ejemplar”, con estadios llenos, logística eficiente y un ambiente que ha reflejado el entusiasmo por el fútbol juvenil.
Durante la fase de grupos, el Estadio Nacional fue el principal epicentro del torneo. Los tres partidos de la selección chilena superaron los 40 mil espectadores, y la asistencia total en todas las sedes se acercó a las 260 mil personas. Para la FIFA, esta respuesta demuestra el interés de la afición local y el compromiso del país con el evento.
El informe también valoró la infraestructura puesta a disposición por el Comité Organizador Local. En total, se habilitaron 15 centros de entrenamiento y se renovaron varios recintos deportivos con estándares internacionales, una inversión que, según la entidad, dejará “un legado duradero” para el desarrollo del fútbol en Chile.
La tecnología también ha sido parte del torneo. El uso del sistema de videoarbitraje (VAR) en todos los partidos fue resaltado como un avance en materia de transparencia y justicia deportiva, consolidando la experiencia de los jugadores jóvenes en competencias de alto nivel.
En paralelo, más de 800 voluntarios han participado activamente en las operaciones del campeonato, junto a más de 500 jugadores y 300 integrantes de cuerpos técnicos de las 24 selecciones. La FIFA valoró este trabajo coordinado y la capacidad del país para albergar un evento global con altos estándares.
Con cinco confederaciones representadas en los octavos de final, el organismo subrayó además la competitividad y diversidad del torneo. “Chile ha ofrecido un ambiente cálido, profesional y organizado”, señaló Roberto Grassi, jefe de Competiciones Juveniles de la FIFA.
A falta de la etapa decisiva, el Mundial Sub 20 deja a Chile en una posición destacada como anfitrión, combinando entusiasmo popular, orden logístico y una infraestructura que promete fortalecer el desarrollo del fútbol nacional en los próximos años