Colo Colo volvió a tropezar en un momento clave. El Cacique cayó por 1-0 ante Coquimbo Unido en el Francisco Sánchez Rumoroso y quedó colgando en la Copa de la Liga, con 10 puntos y obligado a mirar la última fecha con la presión al máximo.
El golpe fue duro no solo por el resultado, sino también por la forma. El equipo de Fernando Ortiz mostró pocas respuestas ofensivas, no encontró claridad con jugadores como Marchant, Hernández y Cuevas, y pagó caro un error en la salida del joven Gabriel Maureira, acción que terminó marcando el desarrollo del partido.
Sin embargo, lo que más molestó a los hinchas llegó después del pitazo final. En conversación con TNT Sports, el entrenador albo se mostró conforme con el rendimiento de sus dirigidos pese a la derrota. “Sí, me gustó el rendimiento. Más allá del resultado, siempre intentamos buscar”, declaró Ortiz.
El técnico también apuntó al detalle que terminó inclinando el partido. “A veces los errores puntuales existen y nos convirtieron de pelota parada, que sabíamos era la única manera que tenían ellos de poder concretar”, agregó el argentino, en una frase que no cayó bien en medio de un escenario cada vez más incómodo.
Coquimbo, pese a no utilizar a varios de sus titulares, fue intenso, ordenado y aprovechó su momento. Con la victoria llegó a 11 puntos y superó a Colo Colo en el Grupo D, dejando al Cacique con 10 unidades, esperando una caída de Coquimbo ante Deportes Concepción.
Ortiz, además, defendió la decisión de utilizar una formación alternativa. “Tengo plena confianza en todos los jugadores”, sostuvo. Una explicación que seguramente deberá profundizar, considerando que dosificó en un partido decisivo, sin Arturo Vidal ni Javier Correa desde el inicio.
Ahora Colo Colo queda obligado a reaccionar. Pero más allá de la matemática, la sensación que dejó la noche en Coquimbo fue preocupante: el equipo no respondió en la cancha y su técnico, al menos en el discurso, pareció conformarse con demasiado poco.