Fernando “Nano” Díaz dejó de ser el entrenador de Deportes Iquique tras una serie de malos resultados que terminaron por hundir al equipo en el fondo de la tabla. La salida del técnico se concretó este lunes, en medio de una profunda crisis futbolística que tiene al conjunto nortino al borde del descenso.
El ciclo de Díaz nunca logró consolidarse. Desde su llegada, los Dragones Celestes apenas pudieron sumar 5 victorias y mostraron un rendimiento irregular que los mantuvo permanentemente en zona de peligro. La presión de los hinchas creció con el correr de las fechas, y la tensión se trasladó al interior del plantel, donde comenzaron a sentirse los efectos del descontento.
En los últimos días, el entrenador denunció episodios de violencia e insultos durante los entrenamientos, señalando que un grupo de barristas interrumpió prácticas y agredió verbalmente al cuerpo técnico y jugadores. La dirigencia, sin embargo, desmintió esas acusaciones y evitó ahondar en el conflicto, aunque la fractura entre el equipo y parte de la hinchada ya parecía irreparable.
Deportes Iquique afrontará las últimas siete fechas del torneo con un técnico interino, mientras la directiva busca un reemplazante para intentar una salvación que parece cuesta arriba. El próximo desafío será ante O’Higgins en Rancagua, en un escenario donde cada punto se vuelve decisivo para mantener viva la esperanza de seguir en Primera División.