Darío Osorio roba un balón de mediocampo, se filtra sobre la mal parada defensa rival, conduce en velocidad y define con certerza ante un desprotegido Gallese. Estalla la banca chilena, se arma un borbollón de buzos azules, saltan extáticos los suplentes y se funden en un abrazo infinito con los integrantes del cuerpo técnico.
Algún observador no enterado, digamos un ruso que cambiaba de canal viendo la TV en su casa, pensaría que ese hermoso gol de Chile significaba la clasificación a algo. Que eran puntos fundamentales ante un rival de quilates. Que el 2-1 parcial para el equipo rojo tenía un valor histórico inconmensurable.
De lo contrario Cómo se entendía tan desaforada celebración al costado de la cancha? Nivel Sampaoli contra Uruguay en la Copa América 2015 o Nelson Acosta en Francia 98 frente a Italia. Digo, incluso Sampaoli y Acosta fueron más discretos para expresar su alegría.
Si a ese ruso desprevenido, luego, se le explicara que era sólo un amistoso frente a una selección peruana integrada en su mayoría por jugadores de la liga local, se entendería que hiciera una mueca perpleja ¿Tanto desborde por un partido donde no hay puntos en juego y no se define nada? Ahí es donde habría que darle contexto al asunto: Nicolás Córdova se tomó esta fecha FIFA como un asunto personal, un especie de examen a su competencia como entrenador de la selección chilena. Es por eso que los goles se festejan como final del Mundo y los cobros en contra se pelean con el cuarto árbitro. Había que sacar algo de los partidos con Perú y Rusia. Y se logró.
Ahora Córdova, que venía muy abollado por la bajísima presentación de Chile en el Mundial Sub 20, tiene carne para mantenerse a cargo de la selección adulta: le ganó a Rusia de visita y a Perú con uno menos. No, acá los considerando no entran. Nada de análisis ni evaluaciones realistas de los partidos y los rivales ¿Querían ganar? Ganamos. A Tapar bocas, a celebrar, a seguir haciendo malabares. Hay piso para estar todo el 2026, el 2027 y más allá todavía. Total, Chile volverá a jugar por los puntos recién en la Copa América 2028.