Esteban Pavez no suele pasar inadvertido, pero esta vez cruzó un umbral inesperado incluso para sus propios hinchas. En conversación con un panel de exjugadores, el capitán de Colo Colo aseguró que Universidad Católica era, a su juicio, “la institución más grande del país”. La frase, pronunciada sin titubeos, se viralizó de inmediato y abrió un flanco interno en un momento especialmente sensible para el plantel albo, que aún pelea por asegurar un cupo internacional en medio de una campaña marcada por la irregularidad.
El mediocampista, que siempre se ha definido como colocolino desde formación, complementó sus dichos señalando que “el mejor equipo es Colo Colo”, aunque esa matización no bastó para frenar la ola de críticas. Para muchos en el Monumental, el comentario rompió códigos no escritos, especialmente viniendo del portador de la jineta en un club donde la rivalidad con Católica es histórica y profunda. Varios sectores de la hinchada interpretaron el elogio como una desconexión del propio capitán respecto del contexto deportivo que vive el equipo.
La frase se instaló justo en el peor año de Pavez desde su retorno. Su 2025 ha sido una sucesión de episodios que desgastaron su figura dentro del camarín. Hace solo semanas dejó ver públicamente su molestia por no ser convocado para dos partidos consecutivos, señalando que “me calienta no ser considerado”, palabras que expusieron una fractura interna que ya venía comentándose en el Monumental. Esa declaración tensionó aún más la relación con el cuerpo técnico y confirmó que el liderazgo del volante estaba siendo cuestionado.
A eso se sumó un dato incómodo: Colo Colo obtuvo mejores resultados en los encuentros donde Pavez no fue titular. La estadística reforzó la percepción de que el capitán había perdido ascendencia futbolística y que el ciclo, al menos en lo deportivo, mostraba claros signos de desgaste. La llamada “semana negra” del jugador, marcada por malas actuaciones y decisiones tácticas que terminaron con él en la banca, encendió aún más la crítica.
En ese contexto, sus elogios a la UC cayeron como un mazazo en Pedrero. No solo por la frase en sí, sino porque llegó en un momento en que el plantel necesita cohesión y liderazgo fuerte para enfrentar el tramo final del torneo. Pavez encara un cierre de temporada lleno de interrogantes. Su estatus de referente ya no parece tan sólido como en años anteriores y la distancia entre su rol simbólico y su influencia real en la cancha se ha hecho evidente. La reacción por sus dichos sobre la UC solo profundiza la sensación de que 2025 será recordado como el año que tensionó al máximo la figura del capitán albo.
En un Colo Colo convulsionado, donde cada palabra tiene peso específico, la del mediocampista terminó desatando una polémica que vuelve a poner sobre la mesa un tema incómodo: cuánto liderazgo puede ejercer un jugador cuya autoridad deportiva está siendo discutida y cuya voz, hoy más que nunca, divide antes que unir.