Los hispanos no puedieron cerrar el compromiso que habían logrado revertir. Con apenas 1 punto en 2 partidos jugados, las opciones de clasificar.

El partido entre España y México culminó con un empate 2-2 que dejó sensaciones encontradas para ambos equipos. México tomó la ventaja en dos ocasiones gracias al joven prodigio Gilberto Mora, que marcó en el minuto 32 y luego volvió a aparecer al 87 para rescatar el punto. España, por su parte, respondió con goles de Pablo García al 42 y de Iker Bravo de penal al 80, encajando un empate que evitó una derrota dolorosa.
Desde el inicio, el duelo fue intenso y vibrante. México se adelantó con un disparo cruzado de Mora que superó la resistencia del portero español, quien poco podía hacer ante la definición. España no tardó en reaccionar y encontró el empate antes del descanso con un zurdazo de Pablo García que se coló en la escuadra. En la segunda mitad, un penalti transformado por Iker Bravo puso a España arriba, pero México no se dio por vencido y Mora volvió a aparecer para establecer el 2-2 definitivo.
Este empate tiene implicaciones importantes en el Grupo C del Mundial. España, que inició el torneo con una derrota ante Marruecos, necesitaba el triunfo para mantenerse con vida en la lucha por la clasificación a la siguiente fase. México, en cambio, ya había arrancado con un empate 2-2 frente a Brasil en su debut y con este resultado suma dos puntos que le permiten mantenerse sólido en la zona alta del grupo.
La gran figura del enfrentamiento fue sin duda Gilberto Mora, con apenas 16 años, quien se echó el equipo al hombro y anotó un doblete para empatar el partido en los minutos finales. Para España, pese al esfuerzo y la superioridad en algunos tramos del juego, la falta de eficacia ofensiva le pasó factura: jugaron, buscaron, pero no pudieron doblegar a un rival que supo sufrir y golpear en los momentos justos.