Sorpresa generó en la Primera B la salida de Emiliano Astorga de Deportes Puerto Montt. El técnico dejó su cargo este martes luego de presentar su renuncia por motivos familiares, decisión que fue aceptada por la dirigencia del club sureño.
La situación llama especialmente la atención porque el “Velero” estaba realizando una campaña competitiva en la Liga de Ascenso. Puerto Montt marcha quinto con 22 puntos, a solo tres unidades de los líderes del campeonato, manteniéndose en plena zona de liguilla pese a venir de dos derrotas consecutivas: un 4-1 ante San Luis de Quillota y luego un 2-0 como local frente a San Marcos de Arica.
El quiebre definitivo se produjo tras la caída en Chinquihue ante San Marcos. De acuerdo al reporte, parte importante de la hinchada reaccionó con insultos y fuertes recriminaciones hacia Astorga, en un contexto donde hace semanas existían cuestionamientos al funcionamiento futbolístico del equipo pese a los resultados positivos.
De hecho, el propio entrenador ya había respondido públicamente a esas críticas semanas atrás. “No somos el Barcelona”, lanzó Astorga cuando Puerto Montt era líder de la categoría, defendiendo el perfil competitivo y pragmático de su escuadra. El DT insistía en que el objetivo era pelear arriba y clasificar a la liguilla, meta que efectivamente el club estaba cumpliendo al momento de su salida.
El gerente deportivo del club, Pablo Soto, también salió a respaldar el trabajo del entrenador antes de su renuncia. “Nosotros los contratamos para clasificar a la liguilla y hoy estamos dentro de ella”, sostuvo el directivo, reconociendo igualmente el descontento existente por la propuesta futbolística del equipo.
La salida de Astorga vuelve a instalar un fenómeno cada vez más recurrente en el fútbol chileno: técnicos cuestionados incluso en campañas competitivas, donde el resultado ya no siempre alcanza para sostener procesos cuando la relación con la hinchada se desgasta. En Puerto Montt, el experimentado entrenador se va dejando al club en puestos de avanzada, pero también en medio de un clima que terminó siendo insostenible.