Foto:@LaRoja
La escuadra nacional, que está a menos de un mes de su debut, lleva más de tres años de proceso junto a la misma generación de jugadores (más de una quincena de futbolistas provienen de la Selección Chilena Sub-15) un punto no menor y que juega a favor de los que defienden los procesos como base para el éxito futuro. Y en parte esa cohesión se notó en su clasificación al Mundial luego de quedar en el segundo lugar del Grupo A, con nueve puntos, tras recuperarse de una derrota en el debut ante Colombia, que terminó en el primer lugar, y superar a Argentina (3-2), Perú (5-0) y Paraguay (1-0).
Sin embargo tras la clasificación poco se pudo ver en cancha, ya que este año los desafíos de preparación fueron en junio pasado ante Uzbekistán actual campeón de Asia sub-17, pero a puertas cerradas en Juan Pinto Durán. Posteriormente jugó un partido de preparación con Lautaro de Buin, equipo de la Tercera A. Tal vez mucho se ha enfocado en el trabajo interno o microciclos tan comunes en estos tiempos y que para el entrenador son tanto o más fundamentales que algún partido previo.
Los dirigidos por Miranda compartirán el Grupo K con Francia, Uganda y Canadá. Antes de la participación y posterior eliminación temprana de la Roja de Córdova, y todas las consecuencias posteriores que vinieron, el capitán sub 17 Bruno Torres, se refería sobre el nivel de exigencias que se encontrarán en Catar: “Las expectativas son altas de poder plasmar nuestro juego, pararnos de igual a igual con cualquier Selección. Queremos plasmar lo que entrenamos día a día y así terminar lo más alto posible. Serán partidos en lo físico muy exigentes y de mucha presión”. concluía el capitán.
Para algunos la Roja sub 17 no tiene porque cargar con el peso del desencanto y frustración que dejó su similar en Chile. Uno porque el trabajo de Miranda ha tenido matices de rendimiento por sobre Córdova (que acompañará al equipo en Asia). Dos, porque el plantel y cuerpo técnico tienen aspiraciones justificadas de alcanzar las metas propuestas en la competencia catarí.
El sólo hecho de estar representando a Chile en una justa mundial es una responsabilidad enorme, y los adolescentes de hoy lo saben y mucho. Por eso, por más que se quiera diferenciar que cada proceso trabaja por separado y que no pueden mezclarse, lo que en parte es razonable, también es difícil pensar que este grupo de jóvenes (sub 17) pueda abstraerse de una situación tan próxima y que causó tanta repercusión, deportiva, mediática y de decepción en los hinchas. Es una carga innegable que está y continuará presente por un tiempo largo.
El 5 de noviembre la Roja sub 17 empezará su desafío mundialista ante Francia.