Vicente Pizarro
(Jaime Pizarro 1982-1993)
El hijo de Kaiser heredó de su padre la posición de volante mixto, el orden táctico y la seriedad con que encara su carrera. Jaime era un ida y vuelta diestro, de gran velocidad y pegada violentísima que lo ganó todo con la camiseta blanca. Vicente juega más al pie, tiene excelente técnica y buena pegada, pero lejos de la potencia de su padre. En este momento es titular del equipo y seleccionado chileno.
Jaime jugó 455 partidos en Colo Colo y anotó 67 goles y Vicente lleva 151 partidos y 12 goles.
Eduardo Rubio y Diego Rubio
(Hugo Eduardo Rubio 1986-1988/1991-1994/1995/1996)
El hijo del Pájaro tenía varias características de su padre, el desborde, el manejo de los dos perfiles y la fortaleza. Hugo lo superaba en explosión, velocidad y gambeta. Era más desequilibrante en el mano a mano. Eduardo tuvo un breve paso por Colo Colo el 2007 donde anotó siete goles.
Diego es un centrodelantero que comenzó su carrera en Colo Colo de manera explosiva anotando seis goles en diez partidos el 2011. De inmediato fue transferido al extranjero. Fuerte, de buena estatura, tenía todas las condiciones para transformarse en un goleador, pero con el tiempo se fue diluyendo.
Hugo jugó 262 partidos y anotó 51 goles por Colo Colo. Eduardo 26 partidos y 7 goles y Diego 10 partidos y 6 goles.
Álvaro Ormeño (Raúl Ormeño 1976-1991)
El hijo del Bocón era un externo que podía ser tanto lateral derecho como volante. Ordenado, colectivo, de técnica correcta. Su padre era un aguerrido volante central que destacó en sus inicios por su buen pie, pero con el tiempo derivó a un mediocampista de corte neto. Como Jaime Pizarro, ganó todo en Colo Colo. Álvaro tuvo un muy buen momento de la mano de Claudio Borghi el 2006, donde ganó dos campeonatos a nivel local y fue subcampeón de la Sudamericana. Después estuvo varios años en Gimnasia para tener un retorno menos afortunado entre el 2011 y 2012.
Raúl jugó 500 partidos y anotó 33 goles, mientras que Álvaro lo hizo en 105 partidos y convirtió 3 goles.
Rainer Wirth (Óscar Wirth 1979)
Rainer tenía condiciones naturales para ser un arquero de nivel seleccionado menos la concentración. Excelente físico, buenos, reflejos, potencia de piernas, pero en Colo Colo regaló varios goles tontos debido a distracciones, por lo que nunca pudo quitarle el puesto a Sebastián Cejas (2007) y depués fue desplazado por Cristián Muñoz. Óscar fue un arquero serio, de gran juego aéreo y excelente técnica con los pies, campeón en 1979 en el inolvidable equipo de Pedro Morales. Mientras que a Óscar le anotaron apenas ocho goles en 17 partidos, a Rainer le hicieron 19 en 16.
Leonel Herrera (Leonel Anselmo Herrera 1972-1974/1979-195)
El hijo del Chuflinga hizo en 1991 lo que su padre no pudo lograr en 1973, ganar la Copa Libertadores y anotando un gol en la final contra Olimpia más encima. Leonel Anselmo Herrera Rojas era un central rudo, de buen cabezazo y excelente pegada. Los rivales temían sus entradas donde barría con pelota y jugador. Leonel Herera Silva jugaba al otro extremo y de manera muy distinta: oportunista, inteligente, definidor. Hizo pocos pero muy importantes goles en Colo Colo.
Leonel Herrera Rojas jugó 555 partidos e hizo 33 goles, Leonel Herrera Silva jugó 96 partidos e hizo 27 goles.
Williams Alarcón Cepeda (Williams Alarcón Fajardo 1986-1990)
Willito es buen volante mixto de técnica correcta y buen orden táctico, proveniente de cadetes que debió abandonar Colo Colo el 2021 por razones que sólo Gustavo Quinteros entiende. Hoy es suplente en Boca Juniors. Su padre era un un lateral derecho aguerrido, de buena técnica y tendencia al desorden. Siempre estuvo a la sombra de Lizardo Garrido y después le trajeron a Rubén Espinoza en su posición.
Williams Alarcón Fajardo jugó 84 partidos sin convertir, lo mismo que Williams Alarcón Cepeda que jugó en 19 partidos y tampoco hizo goles.
Otros hijos de históricos de Colo Colo tuvieron un paso muy breve, como el delantero César Reyes Muñoz quien sólo jugó tres partidos el 2006 y era hijo del César Reyes Andrade, un esforzado lateral y volante de Colo Colo en los setenta (41 partidos). También tuvo una brevísima carrera Sebastián Véliz, defensa central de muy buena estatura, quien jugó apenas un partido en 1992 y es hijo del inolvidable Leonardo Véliz, el Pollo, figura de Colo Colo 1973 quien fue un puntero izquierdo con perfil cambiado, de gran zancada (216 partidos y 30 goles). En 1990 jugó un sólo partido en Colo Colo Humberto Cruz Floh, volante ofensivo de excelente técnica, hijo del gran Humberto Chita Cruz, defensa central y emblema del club popular en los sesenta (289 partidos). También se puede nombrar a Naín Rostión, tosco volante de fuerte disparo, que jugó 19 partidos en los ochenta y cuyo padre, del mismo nombre, también defendió la camiseta alba entre 1949 y 1951, aunque destacó más como dirigente.