El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, se reunió este miércoles con Gianni Infantino en Zúrich, Suiza, en un encuentro que también contó con la presencia del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez. La cita se produjo en la antesala de una importante sesión del Consejo de la FIFA, programada para este jueves 15 de octubre.
“En Zúrich, Suiza, a la espera de una nueva sesión del Consejo de la FIFA. Gracias, querido presidente Gianni Infantino, por la bienvenida”, escribió Tapia en sus redes sociales, acompañando el mensaje con fotografías junto a las máximas autoridades del fútbol mundial y sudamericano.
El encuentro adquiere relevancia por el complejo escenario institucional que atraviesa Infantino, quien buscará su reelección como presidente de la FIFA en marzo de 2027. Mientras importantes dirigentes de la UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática han cuestionado su administración, el mandatario suizo mantiene el respaldo de buena parte del fútbol sudamericano, encabezado por Domínguez y Tapia.
En paralelo, la FIFA prepara una propuesta económica que podría modificar significativamente el financiamiento de sus 211 asociaciones miembro. Según informó el diario argentino Olé, el nuevo programa FIFA Forward 4.0 contempla recursos adicionales para el período 2027-2030, con una asignación cercana a los 25 millones de dólares por federación y otros 99 millones destinados a cada confederación.
La iniciativa también considera recursos específicos para fortalecer el fútbol femenino y las categorías inferiores. El objetivo es aprovechar los ingresos comerciales obtenidos por la FIFA, especialmente después del Mundial de 2026, para incrementar el financiamiento destinado al desarrollo del fútbol a nivel internacional.
Sin embargo, la propuesta aparece en un momento especialmente delicado para Infantino. Durante los últimos meses, su administración recibió duras críticas por el proyecto FIFA Forward Enterprise, una iniciativa que pretendía incorporar inversionistas privados a la explotación comercial de competiciones internacionales, incluidos los derechos vinculados a la Copa del Mundo.
El plan provocó un fuerte rechazo de dirigentes europeos y de otras confederaciones, quienes cuestionaron la falta de transparencia y el riesgo de entregar parte del negocio del fútbol mundial a capitales privados. La controversia obligó a la FIFA a retirar la propuesta a fines de julio, dejando importantes diferencias al interior del organismo.
Precisamente, esos cuestionamientos volverán a discutirse este jueves durante la reunión del Consejo de la FIFA, integrado por 37 miembros. En la instancia se abordarán materias relacionadas con la gobernanza, las finanzas y el funcionamiento institucional, además de otras controversias que han afectado a la actual administración.
En medio de este escenario, el respaldo de la Conmebol y de la AFA representa un importante apoyo político para Infantino, quien se prepara para enfrentar un nuevo proceso electoral. La reunión de Zúrich deja en evidencia la cercanía entre los principales dirigentes del fútbol sudamericano y el presidente de la FIFA, justo cuando el organismo se dispone a discutir el futuro de sus recursos económicos y de su conducción.