Coquimbo Unido vive días que rozan la épica. El cuadro de Esteban “Chino” González no solo se consagró campeón con autoridad, sino que además estiró su racha a 15 triunfos al hilo, una marca que ya lo ubica entre los elencos más demoledores que haya visto el fútbol chileno. El nivel competitivo, la confianza del plantel y el pulso firme del cuerpo técnico han convertido a los aurinegros en el equipo del momento, un fenómeno que trasciende la tabla y que ahora se instala en el plano histórico.
El destino quiso que, a esta altura del torneo, el guion quedara servido. Para igualar al mítico Ballet Azul —la Universidad de Chile que entre 1963 y 1964 acumuló 16 victorias consecutivas— Coquimbo deberá superar nada menos que a su clásico rival, Deportes La Serena, en un Sánchez Rumoroso que promete explotar. La coincidencia no es menor: la racha más legendaria del fútbol chileno podría alcanzarse en un partido que divide a la ciudad y moviliza a toda la región. Un escenario cargado de presión, memoria y simbolismo.
Pero si el presente ya es exigente, lo que viene podría ser todavía más cinematográfico. Si los aurinegros alcanzan el registro del Ballet Azul, el siguiente capítulo será una verdadera prueba de fuego: la Universidad de Chile, en el Estadio Nacional, esperando para defender —de manera indirecta— un récord que pertenece a la institución desde hace 60 años. Allí, frente al club que dio origen a la marca que hoy Coquimbo persigue, el campeón tendrá la oportunidad de firmar su entrada definitiva en la historia grande del fútbol nacional.
La gesta está a dos pasos, ambos cargados de rivalidad, memoria y épica deportiva. Y el equipo del “Chino” González, que ya demostró solvencia competitiva de sobra, se encuentra ante un escenario que puede elevar su temporada a la categoría de inolvidable. Coquimbo ya escribió el título; ahora busca escribir la leyenda.