El fin de semana hablamos en La Hora de King Kong sobre el mal endémico del fútbol chileno: jugar partidos sin público. Los motivos están a la vista, basta darse una vuelta por lo que pasó en Viña del Mar en el Everton vs. Católica o los tremendo problemas de programación que tuvieron a la U jugando a las 16.00 horas de un lunes ante Palestino. Demasiadas malas decisiones terminan haciendo de un espectáculo un verdadero cacho.
El último choque que sufrió modificaciones fue Colo Colo vs Limache. Programado para las 20.00 horas del próximo lunes en el Estadio Nacional, la delegación presidencial lo movió para las 18.00 con un aforo de 31.000 espectadores. En pleno horario laboral del primer día de la semana es un horario demasiado difícil de cuadrar.
Y no solo para ir al estadio. Con la negociación con TNT recién terminada, su producto más rentable se jugará en un escenario poco amigable. Una demostración más que para el fútbol chileno y sus autoridades, la mejor forma de “controlar” es atacando directamente al producto.