Corrían 50 minutos del partido por la liguilla de ascenso de la Segunda Profesional en el Estadio Municipal de Salamanca. Osorno derrotaba al local, Brujas, por 1-0 con tanto de Juan Gutiérrez (ex Cobresal). Hasta que llegó un el gol del empate: el arquero Osornino Daniel Retamal no pudo controlar un balón y a bocajarro Maximiliano Quinteros (ex Copiapó) la empujó levemente pero el balón se paseó por la línea, dio en el segundo palo y finalmente fue rechazado por la defensa. Como se ve en un video tomado tras el arco y se aprecia en la secuencia de fotos a continuación, la pelota jamás entró. Sin embargo el juez cobró gol en un fallo insólito y escandaloso. Minutos más tarde un autogol de Luciano Meneses (55') sentenció la derrota de Osorno.
El "gol brujo" coincide con dos enfrentamientos que tiene Osorno con la macro estructura del fútbol chileno. El día miércoles el Tribunal para la Defensa de la Libre Competencia declaró como fallida la audiencia de conciliación entre los clubes del Consejo de Presidentes y los de la Segunda Profesional debido a los cobros abusivos de derechos de formación. El TDLC dio un plazo hasta el 28 de septiembre para que los clubes presenten una nueva propuesta o dará su fallo. El que, se estima, será devastador para todos los clubes que han venido cobrando de manera abusiva a sus pares de la Segunda Profesional derechos millonarios por formación de jugadores. El TLDC no sólo suspendería los cobros, sino que obligaría a devolver los dineros ya cobrados.
Pero las disputas de Osorno por los derechos de formación tuvieron un nuevo flanco a finales de agosto: "El Tribunal de Asuntos Patrimoniales de la ANFP falló en contra de los “Toros” por una denuncia de Blanco y Negro por los derechos de formación del volante Fabián Alvarado, y fijó el pago en 101.425 dólares, cerca de 94 millones de pesos, la mitad de los 202.849 dólares reclamados en un inicio, después de que el tribunal determinara que Colo Colo dejó libre al jugador sin condiciones. La resolución, conocida el 28 de agosto, se suma al fallo de junio por el caso del volante Carlos Soto, que ya obligó a Osorno a pagar 56.877 dólares al club albo por el mismo concepto, y expone al club a sanciones deportivas que podrían incluir una resta de puntos si no cumple los plazos fijados, según informa el portal Primerabchile.cl".
Osorno en enero acudió a la Fiscalía Nacional Económica y la TDLC por estos cobros dementes por derechos de formación por parte de los clubes de Primera y Ascenso. La FNE ya emitió un informe lapidario en marzo condenando los cobros y es inminente que el TDLC los suspenda y obligue a devolver la plata. Mientras tanto, parece, los árbitros castigarán a Osorno por desafiar la estructura de abuso, lucro excesivo y apropiación que se ha enquistado en el fútbol chileno.
Secuencia de la jugada




