Hace un mes en un torneo de menores disputado en Temuco apenas se presentaron dos jugadores en todas las categorías. La falta de jugadores entre 12 y 18 años es tan alaramante que en la asociación regional apenas se ja jugado un torneo, el de los dos jugadores, cuando lo normal a mediados de mayo es que se hayan disputado diez.
Pero la situación de La Araucanía no es una excepción, en la Asociación OHiggins hubo dos torneos con apenas un par de jugadores, cuatro en Ñuble, siete en Los lagos, cinco en Magallanes. Incluso en los torneos de menores de la Región Metropolitana, otrora con un par de centenares de participantes, con suerte se inscriben cincuenta o setenta para una población de ocho millones de habitantes. Una comparación válida: una copa regional de bicicross suele tener cerca de trescientos corredores. Siendo un deporte mucho más caro.
En octubre pasado se realizó un campeonato mundial de tenis de menores en el Court Central del Estadio Nacional (Davis Cup Junior, Junior Finals by Gainbridge y la Billie Jean King Cup Junior) que pasó absolutamente inadvertido por los medios y donde el equipo chileno culminó 15º, muy abajo de las expectativas.
Además de los malos resultados el importante torneo se jugó con graderías vacías ya que el IND y la Federación de Tenis resolvieron cobrar un abono de 20.000 pesos para asistir. En vez de invitar a jugadores menores y colegios, intentaron hacer un pequeño negocio que resultó muy mal. Para los duelos finales se liberó el acceso, pero ya era tarde, la gente no fue. El Mindep había entregado 250.000 millones de pesos a la Unidad de Grandes Eventos (UGE) del IND.
El problema del circuito de tenis de menores en Chile es profundo. La merma de jugadores, 3.500 hace veinte años contra apenas mil en la actualidad, se suma los inexistentes fondos para financiarlo. La Federación de Tenis, encabezada po Sergio Elías y cuyo gerente general fue hasta enero Andrés Otero Klein, recibe del IND 600 millones de pesos anuales a esto hay que sumarle entre 1.000 y 1.500 millones de pesos de auspicios y fondos de la ITF. El dinero del IND se va en la administración y gastos de la Federación, de lo otro no hay registro claro, las asociaciones locales y los clubes no tienen acceso a los estados financieros.
De lo que hay certeza es que ese dinero no llega al circuito de menores. Éstos se financian con la inscripción que se le cobra a cada jugador y lo que aporten los clubes que organizan. Oficialmente el circuito es auspiciado por Antofagasta Minerals, Radio ADN, Clínica Los Andes y Bancoestado. De hecho, se llama Circuito nacional de tenis Copa Bancoestado. Pero la Federación no deriva un peso de estos sponsors para su realización.
Es tan contradictorio el asunto que la Federación evía afiches del circuito de tenis de menores donde aparecen las empresas auspiciadoras, pero los organizadores de cada torneo cortan con tijera la parte donde salen estas empresas ¿Por qué? Porque muchos padres de jugadores les reclaman en pago de la inscripción cuando "reciben millones de los auspiciadores". Lo que, como está explicado, no pasa de ser un nombre en un afiche.
El problema se profundiza cuando la propia Federación le cobra a los clubes organizadores el 15% de las inscripciones para ingresar los datos en la web redtenis.com que arma los cuadros. Una especie de impuesto por algo se puede hacer con una página de excel o incluso a mano. Los clubes, además, reciben en dinero una vez terminado el torneo de menores, por lo que se organiza sin saber con cuánto presupuesto contarán.
En el circuito ha pasado de todo: falta de papel higénico en los baños, campeonatos donde apenas hay dos canchas para jugar todos los partidos, otros donde no hay agua embotellada porque la empresa patrocinadora no la envío o jornadas que terminan a las dos de la mañana. Esto ha redundado que cada vez menos clubes quieran organizar torneos de menores lo que se transforma en un círculo vicioso: menos jugadores+ menos torneos= menos jugadores + menos torneos...