En agosto pasado todo era felicidad para Diego Cofré, el talentoso volante-delantero y una de las figuras de la proyección del cuadro metropolitano, con 17 años debutaba por el primer equipo, luego de superar un cáncer a los ganglios detectado a los 14 años y tras ver frustrado su paso al fútbol formativo de la Universidad Católica, que había fijado su mirada en él.
Este sábado disputó la final regional del torneo Sub 20 ante Puerto Montt, la que Melipilla ganó mediante lanzamiento de penales. No alcanzó a celebrar y tuvo que presentarse al otro día como titular del equipo adulto para afrontar el último partido de la Liga 2D con Melipilla en casa ante Real San Joaquín.
Cofré realizaba un buen partido en casa pero en el minuto 72’ una jugada intrascendente en el medio campo lo hace caer con el hombro, lo que le provocó una grave lesión. En cosa de minutos se vio el ingreso de la ambulancia a la cancha del Soinca.
La gravedad de la situación hizo que su madre, que estaba en la tribuna, corriera de manera desesperada para ingresar a la cancha para ver el estado de salud de su hijo. El diagnóstico, fractura de clavícula, que lo tendrá fuera de las canchas al menos por seis meses más. Pese a todo este infortunio Diego se mantiene fuerte y lo manifestó en su RRSS
“Se termina este año en el ámbito futbolístico para mí! Otra batalla más que me da Dios y otra más que venceré, agradezco a mi señor todas tus bendiciones para mí en este año tan hermoso. lleno de sueños cumplidos y experiencias inolvidables a mi corta edad! Volveré mejor que nunca y con la misma sonrisa que me caracteriza en estos momentos difíciles”