El “gol” con mano negra
El año 2008 bajo la presidencia de Salvador Calera se concretó la venta del club a la SADP SEK, pos aprobación de la asamblea. El club no el estadio. Sorpresivamente tiempo más tarde se fraguó un contrato que nunca se planteó o dio a conocer a los socios, en el cual se arrendaba el recinto por 30 años a un valor de 300 millones de pesos, pero en ese contrato venía escrito un usufructo y una opción de venta del Santa Laura dentro de los 10 años venideros a la compra del club. Una situación que Calera manejó bajo siete llaves sin la venia de los hinchas y socios y sin llamar a una asamblea. El 1° de agosto del 2018 el Grupo SEK tenía todo resuelto para apropiarse de Santa Laura y además de levantar un ambicioso proyecto inmobiliario, un proyecto que podía ejecutarse antes que esa área (Plaza Chacabuco) fuera declarada Zona Típica.
El contraataque
Sin embargo un grupo de 56 de socios de larga data firmaron y presentaron una demanda y precautoria el 31 julio del mismo año por las anomalías que podía presentar el contrato pactado 10 años atrás por Calera. La jueza Patricia Castro determinó presuntas anomalías por lo que la venta se suspendió al igual que la construcción del llamado proyecto de las “Torres”. Santa Laura tiene 4.2 hectáreas pero solo el 20% puede ser construido de manera recreativa, pero en ningún caso darle un carácter inmobiliario. Un golpe demasiado duro para el accionista mayoritario. Desde ahí se cortaron las relaciones y vínculos entre la Corporación del Club Deportivo Unión Española y la S.A SEK.
Santa Laura a la venta
Tras años de litigios, la justicia entregó un fallo de primera instancia donde se abrió la posibilidad de venta para la S.A SEK con una opción de compra estimada en 175 mil UF equivalente a US 7.3 millones. Si esa oferta se concreta la Corporación, dueña del Estadio, estaría obligada a acceder. Sin embargo el tema sólo está detenido porque existe una medida precautoria de la justicia de prohibir enajenaciones mientras persista la demanda de los 56 hinchas. La solución sería llegar a un avenimiento entre ambas partes (Sociedad Anónima con la Corporación de Unión Española). Por ahora y de acuerdo a la situación del club y por lo que representa históricamente Santa Laura parece insalvable llegar a ese entendimiento. Otra cosa es que el usufructo antes mencionado le daría la opción a Jorge Segovia, ante una eventual venta del club incluir el Santa Laura.
Los hinchas y socios que llevan marcada la historia de la Catedral en la piel no dan crédito a esta eventual situación, que sería un verdadero golpe de gracia al nefasto año que han vivido.