El mediocampista y capitán de Colo Colo, Esteban Pavez, es uno de los principales apuntados en un año oscuro. Tras ser el emblema del equipo campeón en 2024 y uno de los líderes más respetados del plantel, hoy su nombre está asociado a una crisis futbolística, física y de liderazgo que lo relegoó a la alternancia constante y al centro de las críticas. Su ausencia en el empate del pasado domingo, por un supuesto resfrío, ante Coquimbo Unido fue la confirmación de un ocaso que parece irreversible.
Hasta hace poco, Pavez era intocable. En 2024 jugó más de 3.300 minutos y fue elegido Mejor Volante Central del año, liderando al equipo que se coronó campeón nacional. Desde entonces, su rendimiento físico nunca volvió a ser el mismo. En 2025, los números son demoledores: con él en cancha, Colo Colo solo ganó 8 de los 32 partidos jugados. Una coincidencia que no es pasada por abajo de quienes apuntan sus dardos hacia Pavez.
El propio jugador reconoce el difícil momento que vive. “Me ha tocado la otra cara de la moneda. Es duro, porque uno se entrega al máximo, pero siento que se me ha cargado demasiado la culpa”, dijo en una entrevista reciente. Pavez ha intentado defenderse de las críticas, calificándolas como “injustas”, aunque su discurso ha chocado con la percepción de los hinchas, que lo han pifiado en el Monumental y en redes sociales lo sindican como el símbolo del bajo nivel del equipo.
Su exclusión del partido frente a Coquimbo Unido el pasado domingo fue una señal clara de su nuevo estatus: de capitán indiscutido a suplente silencioso. El cuerpo técnico optó nuevamente por un mediocampo sin su figura, privilegiando variantes más dinámicas y con mejor despliegue físico. Una búsqueda que ahora se puede volver a ratificar ante Limache.
Su expulsión en el Superclásico ante Universidad de Chile y sus posteriores declaraciones defendiendo el rendimiento del equipo —“estábamos compitiendo”, dijo entonces— generaron polémica entre los hinchas, que lo vieron desconectado de la realidad futbolística. Además, su relación con la dirigencia se ha tensado desde que criticó públicamente a Blanco y Negro por la gestión interna del club.
A los 35 años, Pavez parece haber entrado en la recta final de su ciclo en Colo Colo. Con contrato vigente hasta fines de 2026, su futuro es incierto aunque el deseo es claro: "yo gracias a Colo Colo le di estudios a mis hijos y me compré una casa propia, que era mi sueño. Todo el amor que tengo por el club se lo quiero demostrar en la cancha”, dijo. El principal apuntado en una temporada en la que pocos se salvan.