Un reportaje emitido por la edición central de noticias de Chilevisión constató el estado de abandono de más del 55% de las canchas y multicanchas de uso comunitario que existen en Santiago. Catastradas hay 1.838 y en distintos grados de deterioro el número supera las 1.300. Los problemas son de todo tipo (piso destruido, robo de los implementos, cierres rotos o rajados) y el estado actual va desde las que se pueden usar plenamente, pues han sido bien mantenidas, hasta las que son inutilizables ya sea porque su deterioro las hace un lugar peligroso o porque han sido "tomadas" por personas sin hogar o grupos de delincuentes que las transforman en "caletas" para el consumo o tráfico de drogas.
En lugares como La Pintana, por ejemplo, de 24 canchas la mitad está en mal estado y de las 85 multicanchas y 55 presentan distinto grado de deterioro. Algunas, incluso, son utilizadas como estacionamiento o se han convertido en basurales ilegales. En Peñalolén hay 55 multicanchas pero sólo siete están en buen estado, las restantes 48 tienen problemas. En Puente Alto el problema es similar: 181 multicanchas, pero 148 están en mal estado; La Florida 95 y 77, San Bernardo 104 y 77 o Maipú 120 y 88.
El reportaje de Chilevisión centró su atención en Bajos de Mena, Puente Alto, y sus doce multicanchas. Los daños son múltiples, se robaron el pasto sintético, los arcos, los cierres perimetrales, los tableros de básquetbol, las luminarias, los cables e incluso "trataron de robarse un poste", como denuncia ante las cámaras Antonio Llantén, profesor de vóleibol.
De forma permanente deben recoger la basura que se lanza a las canchas y desalojar los rucos que se instalan. "En un momento tuvimos ocho rucos" contó Llantén. Antes de los Juegos Panamericanos del 2023 Atisba, una oficina de urbanismo y planificación urbana, advertía que "986 espacios de distintas comunas de Santiago que a la fecha se encuentran en mal estado. En concreto, son 873 multicanchas que tienen un pavimento en mal estado, y 113 canchas de tierra que requieren mejorar su superficie, cierros e iluminación". Fue hace tres años y no se hizo nada. Para peor, el deterioro continuó y no ha hecho más que crecer.