Colegio de Entrenadores
Eduardo Vilches hablaba poco y jugaba mucho. Junto a Javier Margas fue uno de los pilares en la obtención de la Copa Libertadores en 1991. Después de estar 20 años fuera de Chile y luego de tener una experiencia en el fútbol formativo de Universidad Católica tuvo una mirada crítica en el podcast “Medio Tiempo” del Colegio de Entrenadores sobre la actualidad del fútbol chileno.
¿Cómo observas el fenómeno Vozinha dentro del camarín de Colo Colo?
El tema de Vozinha afecta mucho a un camarín, porque al final somos todos seres humanos y tenemos tal vez los mismos derechos por llevar jugando 10 años en el club y le pagan tanto y a mi no…etc.
Lo que pasa es que hoy el fútbol es un medio para poder hacer negocio, como yo soy famoso y popular como presidente es una de mis empresas y esto me abre puertas en otros lados. Y esto está bien pero cuando ya empieza a afectar al fútbol al grupo donde hay personalidades diversas que debe manejar una persona como es el entrenador que para mantenerlos contentos es muy difícil. Y eso al final te afecta y a Colo Colo el tema de Vozinha le está afectando.
Pero hay otro tema, al parecer a los dirigentes les es más atractivo traer a alguien formado desde afuera que invertir en la formación de sus series menores. Y en eso la estadística muestra un sólo caso de éxito hasta ahora, el argentino Solari.
¿Cómo has visto a Artuvo Vidal en la posición de líbero, ha respondido o le cuesta cada vez más?
Para mi cada vez lo veo más complejo, porque el tiempo y la juventud no es lo mismo y pierdes velocidad y reacción y le está pasando la cuenta a Arturo, pero no es problema de él, es del entrenador. Pero si no lo pone genera reacciones de todos lados, la prensa, el plantel, la directiva. Al final es un negocio como te decía antes.
¿Tenemos buenos defensas y jugadores para armar una buena selección?
Está difícil porque hay muchos que no tienen la experiencia y eso va unido al tiempo y tiempo ya no tenemos. Y eso es jugando torneos salvo excepciones con jugadores sobre lo normal. Pero además a parte de esa experiencia no hay identificación del jugador con la institución y eso es por culpa de los representantes, los padres en fin.