El deporte chileno recibió un duro golpe este viernes luego de que el Ministerio del Deporte decidiera cancelar los Juegos Deportivos Nacionales y Paranacionales 2026 producto del recorte presupuestario impulsado por Hacienda. La medida implica la suspensión de uno de los eventos multidisciplinarios más importantes del país y se da en medio de un ajuste cercano a los $5.700 millones dentro de la cartera liderada por Natalia Duco.
Del total del recorte, $3.586 millones correspondían directamente al presupuesto destinado a financiar los Juegos Nacionales y Paranacionales de este año. La competencia debía realizarse en la Región Metropolitana y contemplaba la participación de más de 3 mil deportistas en 22 disciplinas, incluyendo pruebas paralímpicas.
Desde el ministerio justificaron la decisión señalando que se optó por priorizar otros compromisos deportivos, especialmente la preparación de atletas para los Juegos Odesur Santa Fe 2026. Sin embargo, la cancelación rápidamente abrió un nuevo flanco político y comunicacional para la ministra, debido a los antecedentes sobre los millonarios recursos públicos que recibió desde el propio Instituto Nacional de Deportes antes de asumir el cargo.
Y es que entre 2024 y 2025, Natalia Duco percibió $30.212.521 pesos brutos provenientes del IND por labores vinculadas a los Juegos Deportivos Escolares. Los pagos fueron realizados bajo modalidad de honorarios y contemplaban funciones de Analista y, principalmente, de Embajadora del programa, según reveló anteriormente La Hora de King Kong.
Durante 2024, la ex lanzadora de bala recibió $6.812.521 distribuidos entre octubre y diciembre. Luego, en 2025, pasó formalmente a desempeñarse como Embajadora de los Juegos Deportivos Escolares, con pagos mensuales de $2.340.000 brutos durante diez meses consecutivos, totalizando $23.400.000 en ese período.
El dato adquiere especial sensibilidad considerando el discurso de austeridad fiscal que ha impulsado el gobierno y que hoy termina impactando directamente al deporte federado y regional. Más aún porque el propio ex director del IND, Israel Castro, reconoció públicamente que Duco fue escogida como embajadora principalmente por su alcance comunicacional y cantidad de seguidores, más que por un criterio estrictamente técnico o competitivo.
La controversia además se suma a otros cuestionamientos recientes hacia la ministra. Hace apenas semanas, Duco ya había quedado bajo presión luego de conocerse que mantenía vigente la Beca Proddar pese a llevar más de un año y medio sin competir oficialmente. Tras la publicación de esos antecedentes, terminó renunciando al beneficio estatal.
Así, la suspensión de los Juegos Nacionales terminó conectando dos discusiones incómodas para el Ministerio del Deporte: el ajuste fiscal que hoy deja sin competencia a miles de deportistas del país y los más de $30 millones que la propia ministra recibió desde el Estado en años recientes bajo funciones esencialmente representativas dentro de programas deportivos financiados con recursos públicos.