Si el único gol de Salomón Rodríguez en la temporada, el cuarto frente a Calera, es considerado el más feo del 2025 debería ser tomado como una señal del destino. La verdad, para qué una señal si ya hay como mil: un gol, cero asistencia, una expulsión, 17 partidos pero con apenas 601 minutos efectivos en el torneo nacional. En ocho ocasiones ni siquiera fue convocado. La Copa Chile la pasamos de largo, mientras que en la dolorosa Libertadores de este año, Rodríguez jugo 163 minutos, pero en los últimos tres duelos estuvo sentado en la banca.
Números contundentes para dar vuelta la página, hacerle un asado de despedida, es un buen muchacho, y buscar un jugador de un mínimo nivel. Pero no se puede, el pícaro Jorge Almirón había convencido a Aníbal Mosa que Salomón Rodríguez era como un nuevo Lucas Pratto o Martín Palermo, por lo que Colo Colo lo trajo por dos millones de dólares en cuotas ¿Qué tenía Rodríguez en su currículo para semejante desembolso? Ocho goles en Godoy Cruz el 2024 y diez en Rentistas el 2021.
¿No hay en Colo Colo alguien que mire, al menos, la estadística de los jugadores antes de salir a quemar plata en un balde? Ya les pasó con Nicolás Blandi el 2020, las últimas temporadas habían sido horribles, y con Darío Lezcano el 2023, tenía una lesión crónica en la rodilla y no estaba para Primera División. En el caso de Lezcano, Morón fue advertido por un ex representante con mucho conociemiento del fútbol mexicano. Pero el Loro no hizo caso.
En lo de Salomón parece que todos miraron para el lado ¿Alguien habrá cortado una cola en el camino? De lo contrario no se entiende un bluff de este tamaño. Ahora ya no saben qué hacer con él: le deben plata y le queda contrato.
Ayer Aníbal Mosa explicó la situación del nueve uruguayo, aunque pareció más una súplica al representante: "El tema de Salomón nosotros lo venimos conversando con su representante no ahora, sino que hace un par de semanas, meses. Creemos que lo mejor es que Salomón reactive su carrera y tome un poco de oxígeno en otro club". Y luego avisa que tienen que aguantarlo varios meses todavía: "Buscamos una renegociación para el mes de marzo o abril, la cual fue aceptada".
O sea, todo depende de la voluntad del jugador y su representante y, con suerte, en marzo o abril podrá concretarse su salida del club. Dos millones de dólares directo al inodoro. Otra vez Aníbal.