Yan Diomande vive una situación incómoda en el Real Madrid, convocado, nunca titular, entra a veces y apenas suma 94 minutos que convierten al fichaje más caro de la historia del club y uno de los diez más caros en el fútbol mundial en un suplente de lujo.
El Real Madrid pagó al Leipzig 125 millones de euros y acordó otros quince en variables. Por el importe fijo, Diomande ocupa la octava posición de la lista histórica, empatado con Bradley Barcola. Si se cumplieran todos los objetivos pactados, alcanzaría los 140 millones, una cantidad que, comparada con los precios garantizados del resto, le situaría quinto, todavía por detrás de Alexander Isak.
Pero más allá del ránking de traspasos millonarios encabezados sin competencia por Neymar al PSG (222 millones de euros) y que el precio situó a Diomande entre los gigantes del mercado, su participación lo ha colocado en el extremo contrario: jugó 26 minutos frente al Espanyol, seis ante la Real Sociedad, 25 contra el Málaga, 26 en el Benito Villamarín y once ante el Inter. Cinco suplencias, ninguna titularidad, ningún gol y ninguna asistencia. Los números que tendría cualquier emergente de la cantera que busca su lugar en el primer equipo y vale veinte veces menos.
La explicación se Mourinho es simple: "Tiene que ir poco a poco". Lo cierto es que los aficionados del equipo quieren ver en la cancha rentabilizados los millones invertidos. Al final es el Real Madrid, no la liga Saudita, la MLS o la ya muy decadente liga china donde se pueden cobrar millones por no hacer nada. Mañana el Real Madrid enfrenta al modesto Rayo Vallecano en el Bernabeu ¿Irá Diomandé desde el arranque? Improbable.