Ante la inminente quiebra de Sartor y el remate de las acciones de Azul Azul por el 13º Juzgado Civil de Santiago, ni hablar del procesamiento del ex presidente de la U Michael Clark, el senador Matías Walker Prieto recordó en su cuenta de X que en la Nueva Ley de Sociedades Anónimas Deportivas había una indicación donde se permitía a la Universidad de Chile directamente, sin concesionarios ni sociedades anónimas, particiapar en la liga profesional de fútbol.
"Previendo la quiebra del controlador de Azul Azul, y acogiendo una inquietud de la Universidad de Chile casa de estudios, presentamos en su momento indicación para que universidades puedan participar en la Liga de forma directa, a través de un fondo de deporte profesional. Lamentablemente perdimos esa votación por un voto. Será necesario, más temprano que tarde, retomar esta discusión", dice Walker.
El bloque de senadores de derecha votó unificadamente en contra de la indicación: Juan Antonio Coloma, José Miguel Durana, Luz Eliana Ebersperguer, Rojo Edwards, Rodrigo Galilea, José Garía Ruminot, Javier Macaya, Iván Moreira, Paulina Núñez, Manuel José Ossandón, Rafael Prohens, Kenneth Pugh, David Sandoval y Gustavo Sanhueza.
A favor votaron: Alfredo de Urresti, Iván Flores, José Miguel Insulza, Ricardo Lagos Weber, Juan Ignacio Latorre, Daniel Núñez, Ximena Órdenes, Claudia Pascual, Yasna Provoste, Alejandra Sepúlveda, Esteban Velászquez, Paulina Vodanovic y Matías Walker.
Recordemos que la Universidad de Chile como casa de estudios participó en el fútbol profesional hasta 1974 cuando Pinochet creó la Corfuch, un ente autónomo, encabezada por Rolando Molina y Ambrosio Rodríguez. El 2007, tras la quiebra de la Corfuch, Universidad de Chile se transformó en sociedad anónima con el nombre de Azul Azul.